"Nuestro, Dulce por venir" Engel. Ahora sí puedo ir comprando la urna, debí cometer s******o antes de venir aquí. No estoy diciendo que sea una maldición tener un hijo, no, para nada. Hasta ahora es lo que me tiene atónito, lleno de nervios, con ganas de vomitar y a la vez saltar de alegría... Pero, la miradas llenas de diversión se quedaron en segundo plano, las gemelas y el tío de mi novia me ven con ganas de acuchillarme. Se acercan como panteras, sigilosas con cierto aire de maldad que llevan en el rostro y con ese aire de te voy a castrarte pedazo de mierda que se ve de aquí al otro lado del mundo. —Que interesante, que bueno que dejamos a Sam con tus hermanas— papá le comenta a mamá por lo bajo, intentando no alterarme. Joder, estoy cagadisimo. Primero: Vine por mi cuenta luego

