Narra Kathy. Después de que esa desgraciada salió de la oficina, salí de mi escondite y fui a su oficina, entre sin siquiera tocar, Aarón se acerca a mí con preocupación. – ¿Qué ocurre amor? – toma mi rostro con sus manos para que lo mire. – Yo… un tipo me estaba molestando, pero uno de los guardias me defendió. - ¡vamos! ¿Qué le podía decir? Que escuché su conversación con la desgraciada esa. – ¡así le va a ir! – dice con ira. – Tranquilo, todo está bien. – digo tratando de calmarlo. – ¿Cómo quieres que me calme?, si un idiota te estaba molestando – dice pasando su mano por su cabello frustrado. – No creo que lo dejen entrar después de que el guardia lo golpeo. – tomo su mano y me acerca más a su cuerpo. – Te amo. – dice abrazándome. –

