— Tienes que ir Jayden, irá toda la escuela. — suplicaba Harper, mientras me sujetaba de la manga del jersey. — Vaaaamos, seguro que te tiras a alguna chica o te mandas alguna cosa, pero porfis porfis. — soltó la manga para juntar sus palmas y rogarme. Rodé los ojos y suspiré.
Ya había sigo dos meses desde mí traslado. No podía decir que era una escuela increíble, faltaban bastante los profesores, los alumnos eran un poco molestos, pero sabían cómo divertirse, quiero creer.
En el poco par de semanas que llevo, pude armarme un pequeño grupo de amistades, entre ellas estaba Harper, quien no paraba de reír y ser un poco pesada, no de mala forma, de buen modo. Tenía un sentido del humor un poco particular pero que te hacía reír.
Les contaré un secreto, Harper y yo nos enrollábamos bastante, éramos amigos con beneficios y nos sentíamos bien de ese modo. Todo sucedió un día en mí casa, entre cerveza y capítulo de serie, una cosa llevó a la otra, pensamos que no debíamos por la amistad… Pero ya saben lo que se dicen, “beso fuerza amistad”
Además, como cereza del pastel, Harper odiaba a Tate. Cada vez que se cruzaban en el pasillo, ella refunfuñaba y me pedía de irnos si lo teníamos cerca en la cafetería.
— No sé Harper, es casa de conocido de Tate, ¿crees que no se armará una grande? — pregunté, mientras miraba con atención como Brandie se pasaba aquella lima de uñas causando un ruido tedioso.
— Que importa que sea un conocido del asco ese. Tú iras, tú sí que vales. — apuntó sus dedos hacía mí y sonrió en grande. — Además… — pasó sus dedos por mi pecho y bajo un poco la voz — irá Natalie Peterson, le tienes ganas y seguro que es tu día de suerte. — guiñó un ojo y movió su hombro derecho de forma sensual.
Aquella chica sí que era especial. Todo el tiempo me decía quienes tenían los ojos sobre mí, parecía conversación típica que en el baño hablen de quien era tan guapo y las cosas que les harían si estuviesen solos, cuando se enteraba, venía corriendo a mí a decirme con quien tenía chances.
— Ya me convenciste con sólo decir que irá Natalie. — sonreí y reímos. Brandie rodó los ojos, no le gustaba mucho ese tipo de conversaciones, siempre estaba con Harper.
Según Harper, Brandie es bastante sociable, aunque al principio es un poco introvertida y cree que hay temas que se deben de tener en la privacidad, pero fuera de ello, era una persona amorosa y con unos pensamientos alucinantes, bastante madura para la edad y una fuerza mental altísima, no sé a qué se refiere con eso último, pero como digan.
— Entonces, ¿Jayden irá a la fiesta? — preguntó Jacob al instante que llegó a nosotros, se sentó frente a Brandie y le sacó un par de papas fritas.
— Sip, logré convencerlo. — respondió Harper aplaudiendo con tanta alegría.
— Genial, nos divertiremos un montón. — sonrió Jacob con total sinceridad. Era un tipo bastante grande, con mucha masa muscular, pero con un rostro puro. Sus ojos brillaban como las estrellas y su sonrisa era bastante adorable, Brandie siempre se sonrojaba frente a ella.
Jacob se había ausentado el primer día de clases, automáticamente vino corriendo cuando le comentaron que Tate y Cameron jodieron al chico nuevo, lo vio como una injusticia, tenía un fuerte sentido de la equidad.
— Jacob, te llaman. — dijo Tate desde la puerta, dejando entrar un poco a un chico del curso superior.
— Carajo, me había olvidado. — pasó una mano por su frente mientras se levantaba de la silla. — Chicos, en un rato vuelvo. Olvidé que me juntaba con Ryder. — pasó una mano por su nuca y caminó hasta la puerta, pasando frente Tate y este le colocó una mano sobre el hombro de forma amistosa, compartiendo un par de palabras y riendo para luego separarse e ir con diferentes personas.
— No hay persona más horrorosa que el mismísimo Tate. — comenta Harper, con tono enojado, sentándose donde antes estaba Jacob y mirar las prolijas uñas de Brandie. — Deberías pintarlas de rojo. — dice, cambiando de tema para no centrarse en algo que ella detesta.
Sí, Harper no odiaba a Tate por su actitud bromista pesada, al contrario, ella estaba enamorada de él, pero las cosas no fueron por buen camino. Logró acostarse con él, pero parecía que ella no era lo suficientemente buena en la cama para los gustos del otro, y no se los cayó, le dijo y la dejó herida. Aunque Tate le había dicho lo mala que era, seguía acudiendo con ella por sólo querer estar teniendo sexo con alguien, aunque tenía novia y eso de meterse con más chicas y lastimarlas era parte de su rutina.
Puede ser porque esto pasó hace ya dos años, por lo que dijo Jacob, pero desde mi punto de vista, Harper es buena en la cama, tal vez consiguió experiencia o los gustos del semental Tate son bizarros.
La gran mayoría de las chicas que estuvieron entre las sábanas de Tate hablan de lo bueno que es, importando poco si él las ignora y sólo acude a ellas para tener un poco de diversión, si es que vuelve.