—Entonces... —pronunció Aiden, observando a su mejor amigo estudiando su libro de dibujos—. ¿Has venido solo a saludarme o hacerte un tatuaje? —cuestionó, tomando asiento frente a él. —En realidad, vine a hacer la hora —respondió, cerrando el libro—. Se suponía que saldría con Mattias para celebrar, pero su padre le llamó pidiéndole un favor y salimos antes —explicó—. Como supuestamente se iba a tardar, preferí dar una vuelta. —Qué bonito es saber que solo has venido a verme como una segunda opción —bufó—. ¿Le sucedió algo a uno de tus suegros? —Sabes que Mattias crea joyas, ¿no? —preguntó y el alfa contrario asintió—. Bueno, hubo un pedido especial que le hizo un amigo de su padre y resulta que como su esposa está embarazada, sus dedos se han hinchado y el anillo no le queda bien, tuvo

