Presionando el puente de su nariz, Devak dejó escapar un largo suspiro en parte frustrado y cansado. —No entiendo —anunció, interrumpiendo a su abogado, quien le había llamado tan pronto como tuvo con él los papeles del divorcio. —¿Qué no entiende, señor Haskell? —¿Por qué se supone que no estamos separados cuando ambos hemos firmado el papel de un divorcio mutuo? —expresó, sonando solo un poco irritado. —Aunque ambos hayan firmado el documento, este de igual forma tarda de dos a cuatro meses en ser tramitado, luego se le enviará una copia hacia el juez del registro civil, para que levante el acta de divorcio y proceda a hacer las anotaciones respectivas del matrimonio disuelto —explicó tranquilamente, como si estuviera demasiado acostumbrado a tener ese tipo de conversación, y conside

