CAPÍTULO 14

2097 Palabras
Angy. La imagen en el cuadro es aterradora, una mujer que antes tenía el cabello gris y ojos cafés oscuro sentada como aristócrata y de vestido color plata con n***o, cambia totalmente. Su cara se vuelve siniestra, ojos hundidos y negros como posos acompañados de una piel blanquecina y sonrisa llena de dientes afilados. Ambas manos que estaban sus rodillas se hacen largas y se asemejan a un montón de cuchillos, el vestido se cubre de sangre y el cabello... Ese cabello se torna n***o y parecía a ver flotado el día en que pintaron el cuadro. Miro a Marcus y él a los lados, buscando no sé qué en realidad, luego dirijo la mirada a los demás oscuros en la sala y caigo en la cuenta que ellos también están sorprendidos por la imagen que se refleja ahora. —Silvany Woods. —Reina y ama de la oscuridad misma... Demian hace el comentario y agacha la cabeza, como si la persona de la que habla estuviera presente en este momento. —Nuestra madre haciendo de las suyas aún después de muerta, quién lo diría. —Agrega Allek, acercándose con rapidez a Allison. —No te alejes de mí, ella no era alguien en quien confiar del todo, siempre con una carta bajo la manga. Demian asiente, afirmando lo que ha dicho su hermano. —Algo tramo, —Suspira y con un chasquido hace que las sombras que retenían a Barto, desaparezcan. —Ya me parecía raro que pusiera tanto empeño en qué la retrataran en sus últimos días de vida. —Saben muy bien que ella era la viva expresión del mal. —Barto se endereza y un poco más controlado se une a la conversación, —Si alguien buscará el significado de maldad pura en el diccionario saldría su retrato ahí. Marcus toma mi mano y la aprieta con fuerza, queriendo decir algo con ello. Se acerca confidente hasta donde me encuentro y susurra. —Debemos enviarte a tu mundo, no puedes durar mucho más tiempo aquí. —Asiento, doy dos pasos atrás cuando siento que una especie de mano toma mi pie y caigo de espalda. Soy el centro de atención de inmediato, Allison trata de acercarse pero Allek la toma de la mano y la devuelve a donde estaba. A su lado, dónde al parecer él cree que puede protegerla mejor. —Tenemos que ayudarla. —Marcus, me observa pero sin poder creer lo que sucede aún. Me incorporo a medias y caigo en la cuenta de que una mano negra con uñas filosas es la que está tomando mi pie con fuerza y ha logrado que caiga. Trago grueso porque no entiendo, nadie hace nada, ni Marcus. —¿Qué tratas de hacer, madre? —pregunta Demian y una risa con tres tonos de voz se escucha en todo el lugar. Un escalofríos recorre mi espalda hasta llegar a la nuca y es ahí dónde más que morir esa corriente, incrementa. Comienzo a sentir como si alguien con sus dedos estuviera acariciando esa parte de mi cuerpo, Marcus hace como si quisiera agacharse para levantarme y entonces, su cuerpo se endereza de forma brusca y la expresión que pone hace que entienda de inmediato que ya no fue culpa de él. Alguien más lo utiliza a su antojo y la verdad que ya eso está comenzando a molestar mucho, es como si aquí nadie tuviera derecho sobre su propio cuerpo. Respiró profundo. Y cierro los ojos, si estoy lo inicie yo uniendo mis manos, entonces pienso que lo puedo acabar también. Inhalo y exhalo, más manos salen del suelo y se aferran a cada parte de mi cuerpo. Trago grueso, no dejaré que nada me intimide o terminaré quién sabe dónde, porque es posible que ya esté muerta en el otro mundo y me niego a aceptarlo. Una frase invade mi mente y aunque trato de desaparecerla para pensar en otra cosa que me beneficie, no puedo. Un murmullo lejano dentro de mi cabeza hace que haga lo que no pensaba, abrir mi boca y pronunciar esas palabras. —Entre el polvo y el fango yo he nacido, entre niebla y frío he crecido... Por ello, pido detened lo que no he pedido. Sombras y oscuros escuchen, la guerra entre mundos no termina hasta que el día se vuelva noche y la noche, sea cubierta de sangre. Marcus entreabre los labios, pánico se apodera de su rostro y al parecer de el rostro de Allison también, porque toma a Allek por el hombro para no caerse. —No... No... No... No de nuevo, ya ellos se fueron ¿No es así? —Dice entre sollozos mirando a Allek, Demian y Barto. —Al parecer no, —Agrega Barto, frotando la cabeza de Allison con cariño. —Ya parecía raro que fuera tan fácil vencerlos aquella vez, pero era lo que estaban esperando. No sé qué sucede, pero mi cabeza se empieza a mover como un ventilador repetidas veces y a una velocidad sorprendente. Y todo eso lo sé, porque me estoy viendo desde el techo. En el momento en que pronuncie esa oración salí de mi cuerpo y paré en el techo, sin poder mover nada. Sin poder hablar. Es una verdadera pesadilla. —¿Qué le está sucediendo? —Indaga Allison dejándose caer de rodillas al suelo, incapaz de poder tocarme. —Es probable que haya dentro, una pelea por saber quién dominará el cuerpo. Los escucho sin entender nada. ¿Pelea con quién? ¡Es mi cuerpo, nadie que no sea yo podría usarlo! Trato con todas mis fuerzas de regresar o tan siquiera de moverme pero nada, mi cabeza se detiene mirando a la nada con un vacío en mis ojos y una sonrisa de película de terror se comienza a apoderar de todo mi rostro. De pronto empiezo a reír y reír, como si hubiera escuchado algún chiste bueno pero, no, nadie más en la habitación se ríe de lo que sea que se ría quien está controlando todo mi ser . —Tic, toc, tic, toc... —pronunció en voz gruesa y con diferentes tonalidades. —Se acercan y no los van a detener de nuevo, les aseguro que lo que han hecho será destruido y un nuevo mundo, construido... Las miradas de todos los presentes en la habitación están fijas en mí pero estoy casi segura que sus mentes, no se hacen presente en el lugar. Lo que está pasando casi parece una posesión, algo digno de un exorcismo real. Mi espalda tráquea y mis brazos caen hacia atrás, con rapidez comienzo a subir como si fuera una araña por la pared del sitio. De no ser porque he visto cosas tan raras pensaría que es mi imaginación jugando una broma, pero no es así. Todo este espectáculo está pasando ante mi espectral alma y no puedo hacer nada para detenerlo. —Silvany, ¡Deja a mi hija en paz! —Grita Allison poniéndose firme y caminando a unos metros de dónde está mi cuerpo riendo como loca. —Sé que no te agrado y ella tampoco, porque de haberlo hecho no le habrías ocultado de todos con esas sombras borrando todo rastro que dejaba. —Suspira, —estoy dispuesta a llegar a una tregua, solo sí la dejas tranquila de una vez por todas. Risas y más risas, eso es lo que sale de mi boca y luego... Veo como mi cabeza gira de forma antinatural, un líquido n***o, espeso y maloliente empieza a caer al piso. Casi pareciera que estoy vomitando, pero es raro porque aunque lo estoy viendo no logro creerlo por completo. Cae por mi boca como agua, mis ojos se tornan negros mi cabello flota y es entonces cuando, aunque no lo parezca la cosa se pone más extraña. Me suelto de la pared y floto, como un jodido superhéroe de película solo que muy macabro. —Ay Allison, ¿Enserio crees que tiene esto que ver contigo? —Una voz diferente a la que posea se escucha salir de mí.—No cariño, no es así. Allison sale de su escondite, detrás de Allek haciendo que el mismo trata de traerla de regreso al tomar su mano pero ella lo suelta de manera brusca, desean tener libertad de hacer lo que desea. —¿Ah no? Lo que quedaba de tu vida se hizo añicos cuando llegue a este mundo, —Suena molesta, lo que sea que esté flotando ahora sonríe. —Y la verdad, es muy molesto que aún después de muerta sigas molesta por cosas de las cuales no tengo culpa alguna. No es como si anduviera por ahí deseando ir a otro mundo, con otra forma de ver la vida y tratar de permanecer cuerda. —Dramática. —Agrega el ente que controla mi cuerpo, —nunca se trató de ti, ni de Allek, ni Demian mucho menos de Barto... —Bufa, —Son débiles, inútiles para el propósito que he planeado desde hace tanto... —¿De qué hablas, madre? —Demian da pasos adelante, no le pareció gracioso para nada que le llamarán inútil y a Barto tampoco, porque aprieta sus puños con tanta fuerza que gotea sangre. Allek, por su parte, tiene la mandíbula apretada mirando a dónde está Allison parada. Molesto por quizás haber sido avergonzado de la manera en que ella lo hizo. —¿No les parece sospechoso que una segunda humana entrara a la oscuridad? ¿A nuestro hogar? Que pudiera manejar la oscuridad... Allison frota las manos sobre el vestido que lleva puesto. Marcus, parece buscarme porque mira con disimulo por toda la habitación. Barto se rasca la nariz varias veces de una manera muy poco común, como si tratara de soportar la situación y esa fuera su única manera. Demian tiene una mano detrás de la espalda con la cual ha estado moviendo sus dedos y apareciendo pequeños círculos en los mismos. Eso me llama la atención. —¿Planeas atacarme, Demian? Se ha dado cuenta, el nombrado no parece sorprendido. Sonríe amplio y deja su mano a la vista para que puedan verlo mejor. —Tú nos enseñaste a sé cómo somos ¿Qué te sorprende? Varios agujeros se abren y de ellos cientos de sombras salen, convirtiéndose en látigos y tomando mi cuerpo por todos lados, haciendo lo mismo que con Barto solo que con una cantidad más grande de recursos. —Barto... —Demian le echa un vistazo por sobre el hombro y él asiente. Sus piernas toman forma animal, como de perro gigantesco y de pronto, salta hasta llegar a dónde se concentran todas las sombras y caer sobre ellas. —Solo será un pequeño rasguño, mamá. Una de las manos se vuelve peluda y con uñas largas y filosas, ataca sin piedad a una velocidad impresionante pero no tanto al parecer porque sin darse cuenta ya estaba en el piso con la mano rota y sangrando por la nariz. —Repito. Son patéticos... Igual a su padre, por eso murió como un cobarde, atado y quemado vivo. Allek respira profundo. No le sintió nada bien el comentario, porque está vez se atreve a entrar en la batalla. —Sabes madre, él murió así porque tú querías crear un mundo donde el temor que infringieras te hiciera una líder. —Levanta una mano y una especie de niebla gira alrededor de la misma. —Porque, lo vendiste por crear esta "utopía" que nos vendiste a todos. Arroja la niebla a mi cara y está entra por las fosas nasales. —Él murió por un capricho. Pero tú, —Ríe con maldad, —lo hiciste por ser estúpida, por unirte a Demonios... Seres sin capacidad de sentir más que odio y repulsión hacia nosotros y eso te condenó. "Dime, ¿Te agrado cuando descubriste que solo te usaban? Que el mandamás solo te vio como una oscura inútil luego de abrirles el camino hasta nuestras tierras . Mejor aún, ¿Te gustó el hecho de que te cortaran la lengua por traidora y te arrancaran la piel para demostrar que no serían jamás capaces de confiar en uno de nosotros?" —Supongo que no, porque tú nunca has sido capaz de sentir. Eras solo una cara bonita con todo lo adentro podrido, —Dicho eso la niebla comienza a salir por los oídos, la boca, la nariz e incluso de los ojos. Un grito desgarrador sale de mi boca y es entonces cuando todo se vuelve oscuro, como si se fuera la luz por completo.
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