> De camino al centro comercial, tenía un presentimiento raro, y no era para nada mentira cuando suena el intercomunicador de Louis. — Padre un auto nos viene siguiendo, desde que pasamos el semáforo— dice Marcus, su voz se sentía preocupada y sabía que era así por qué siempre me ha cuidado como a una hermana. — Bueno, hijo tú haz que nos pierda de vista, mientras yo dejo a las señoritas en el centro comercial, así se nos va a hacer más fácil saber ¿quién es?— le responde Louis. > Louis acelera un poco para llegar rápido, en cuanto el auto se detiene sale para abrir la puerta y con mucha amabilidad me tiende la mano. — Señorita Esperanza, no dude en llamar si tiene algún inconveniente, que yo estaré al pendiente de todo— me dice Louis tomando mi mano —Bueno nos vemos luego L

