> Después de dejarme en casa y observar cómo se marchaba, tomé el teléfono para llamar a Sarah. — Aló, quieres venir a pasar el fin de semana conmigo— le digo —Claro, que sí pensé que Joseph, se quedaría contigo, bueno espérame ya voy para allá— respondió Sarah. > Al terminar la llamada, entré a la casa y miro por los alrededores buscando a mi nana, creo que ya se fue a dormir subí a mi habitación y me di una ducha rápida, aunque no debía preocuparme mucho por qué Sarah tiene llaves de la casa. Me colocó una pijama verde marino, y unas pantuflas del mismo color, bajo a la cocina para meter unas palomitas en el microondas también, me puse a revisar el refrigerador para ver qué postres me dejó mi nana. Abren la puerta y me dirijo hasta el recibidor, pero la veo refunfuñando eso

