-Es igual a su padre, está lleno de secretos- Susurro Lilith, miro a Keves quien aún en su habitación seguía regenerándose, -Tardas demasiado- Dijo Lilith furiosa
-No soy como él- Contesto Keves
-Una vez en el trono serás mejor que él.
Keves sonrió, -Y tú a mi lado.
Lilith frunció el ceño sin que Keves lo notara, se inclino a su lado y acaricio su rostro -Si, estaré a tu lado.
Luciel:
-Hoy la veré, está noche pueden conocerla- Dijo Luciel
-¿Podemos?- Mors estaba ansioso
-Primero irá Luciel, luego iremos nosotros a conocerla- Dijo Lykoy
-Solo no tarden- Luciel cruzo el portal y permaneció en el plano terrenal, al pasar las horas apenas anochecía en aquel plano, Luciel estaba ansioso sentado sobre una roca mientras miraba el atardecer, su pierna no dejaba de moverse, -Cuando hacienda al trono are desaparecer el sol- Susurro Luciel, hasta que el sol desapareció y la noche se apoderó de aquel bosque, Luciel miro el cielo esperándola, esperando escuchar aquellos aleteos, aquella dulce vos, ansioso por ver sus ojos lilas, su sonrisa, todo al cabo de una hora escucho sus aleteos, la vio bajar junto al ángel guerrero de aquella noche, la noche de su primer beso, al principio Luciel camino y a los pocos segundos corrió hacia ella, Aurora al tocar la tierra con sus pies Luciel la abrazo cargándola en sus brazos mientras se arrodillaba, -No tienes idea de lo que he pasado sin ti- Susurro Luciel, no quería soltarla
-Te extrañe- Dijo Aurora sonriendo, -No he podido dejar de pensar en ti un solo día- Luciel la miro y lentamente se acerco a ella hasta unir sus labios con los de Aurora, su corazón estaba a mil mientras aquel ángel guerrero los observaba
-No sean tan obvios- Dijo el ángel, -Puede que sea el único que entienda su relación los demás los juzgarán, así que manténganlo en secreto.
-Lo lamento- Dijo Aurora
-¿El único que lo entiende?- Dijo Luciel, miro al ángel de cerca esa frase le dio curiosidad, -¿Qué r**a de ángel eres?
-Segunda r**a- Contesto él ángel
-Tú estuviste con los primeros, entonces ¿Lo viste?- El ángel lo miro, -¿Estuviste presente en el juicio?
Aquel ángel suspiro, -Si.
-Entonces puedes decirme que sucedió.
-No creo que sea necesario que lo sepas además ya han pasado miles de años, solo cuídala desde ahora- El ángel se acerco a Aurora y acaricio su cabeza, -Disfruten- Extendió sus enormes alas y se dirigió a la aldeas para custodiarla, Luciel lo miraba como si escondiera algo, pero ahora no había necesidad de perder la cabeza por algo sin importancia cuando Aurora estaba ante él, Luciel miro el cuello de Aurora y noto que tenía su collar, pero con un aroma distinto
-Tiene el aroma de Rexu- Dijo Luciel
-Si, Rexu dijo que no podía tener el aroma de un demonio o podrían juzgarme, él dijo que intentaría ser razonable contigo.
-Lo fue, ¿Él ángel que hablo con él fue…- Luciel miro al ángel guerrero que había descendido con Aurora
-Si, fue él, esa noche él vio algo en ti y dijo que lo entristeció pero que no eras una amenaza.
-¿Triste?- Luciel miro al ángel quien solo observaba el cielo estrellado, -Hay cosas de las cuales los antiguos no quieren hablar y se relaciona con nosotros- Pensó Luciel, -¿Pero que es?- Algo estaban escondiendo un secreto el cual logro poner nervioso a Luciel, hasta que sintió la suave mano de Aurora en su mejilla
-Rexu habla muy bien de ti, está feliz después de conocerte y aquel ángel se llama Génesis él persuadió a Rexu para que no te matara.
Luciel sonrió levemente mientas la miraba, puede que Rexu sea fuerte pero aún no se ha presentado el ángel que equivale la fuerza de Luciel, él sabía que la única razón por la que no había matado a Rexu esa noche era porque Aurora lo consideraba un hermano, -Aurora.
-¿Si?
-¿Tú me amas?- Pregunto Luciel, quería volver a escucharla, Aurora lo miro, tomo su mano y caminaron cerca de un descampado, -¿A dónde vamos?- Pregunto Luciel
-¿Conoces el lugar a dónde vamos?- Pregunto Aurora
Luciel miro el camino lo conocía bien, -No hay nada vivo allí Aurora, los humanos lo devastaron todo.
-Bueno, ahora sí lo hay- Dijo Aurora al llegar Luciel logro ver un campo lleno de flores lilas
-Creí que la tierra estaba infértil, no ha crecido nada desde que los humanos dejaron estás tierras.
-Cuando un ángel llora sus lágrimas al tocar cualquier suelo en el nacen flores y estos días en los que no te he visto al parecer estaba sobre estás tierras al llorarte- Aurora rio,- Logré fertilizar la tierra nuevamente.
Luciel camino hacia las flores y tocó sus pétalos, -Tiene el color de tus ojos- Luciel logro sentir aquella débil pero familia fragancia, -Y tu aroma.
-Yo jamás había sentido tanta tristeza por otro ser hasta ahora, solo quiero permanecer a tu lado eternamente sin importar cómo me vean los demás, aunque también siento miedo, miedo de que puedan hacerte si nos descubren- Aurora lo miro, -Ni siquiera me importa que me aran mientras tú estrés bien- Una lágrima se derramó en la mejilla de Aurora y al tocar la tierra una hermosa flor lila creció
Luciel se acerco a ella y coloco ambas manos en sus mejillas, la acaricio tiernamente, Aurora noto la tristeza en aquellos ojos rojos, -No importa que pase, siempre estaremos juntos, siempre estaré a tu lado amándote eternamente ya no me importa nada más- Dijo Luciel besándola, aquel bello ángel había logrado lo imposible enamorar al futuro rey del infierno, Aurora sintió el corazón de Luciel aquellos latidos eran según avanzaban las manos de Luciel, lentamente las bajo mientras la besaba acaricio la espalda de Aurora bajando hasta sus glúteos los cuales acaricio dejándose llevar, Aurora sintió algo más, algo duro que tocaba su estómago lentamente Luciel la levanto tomándola de las piernas así ella estaría a su altura, se arrodilló mientras sostenía a Aurora y la recostó en aquel campo de flores, estaba sobre ella acariciando su cuerpo, estaba caliente y muy excitado ella emanaba un aroma especial uno que incitaba a Luciel a probarla por primera vez y desvirgarla, pero en ese momento sintió dos presencias cerca de ellos, Luciel sabía quienes eran y por primera vez en su eterna vida se había arrepentido de una decisión, se detuvo y miro a Aurora un momento su rostro estaba completamente rojo
-¿Sucede algo malo?- Pregunto Aurora
-Aurora- Dijo Luciel mirándola, -Mis hermanos quieren conocerte, bueno a mí me gustaría que los conozcas, si es lo que tú quieres- Al mirarla ella estaba sonriendo de par en par, -Debe ser un si- Pensó Luciel sonriendo, coloco ambos brazos en el cuerpo de Aurora y la levanto, la llevo hacia el bosque donde se encontraba el portal infernal
-Me siento extraña- Dijo Aurora mientras caminaba de la mano con Luciel, en dirección a los hermanos del demonio su rostro estaba sonrojado
-Mierda- Pensó Luciel, la miro él estaba muy excitado y el aroma de Aurora no lo ayudaba a calmarse, pero ya habían llegado al lugar, Luciel se acerco a Aurora la tomo de la cintura y beso su mejilla, -La próxima vez- Susurro
-¿La próxima vez?- Pregunto Aurora
-La próxima vez te demostraré todo lo que te haré eternamente, el mundo de satisfacción y placeres que te ofreceré solo a ti- Aurora comprendió de que hablaba y los nervios invadieron su cuerpo, él solo la miraba sonriendo
Aurora no sabía que contestar, todo era nuevo para ella hasta que vio a dos demonios detrás de Luciel -¿Son ellos?- Pregunto Aurora nerviosa, Luciel miro hacia atrás y los vio pero noto una diferencia un poco rara, sus hermanos portaban armaduras y el emblema del infierno
Luciel soltó la mano de Aurora, -Espérame- Dijo Luciel, camino hacia ellos, -¿Qué mierda es esto?- Pregunto Luciel apuntando a sus armaduras
-Bueno, no dijiste como debíamos presentarnos y optamos por esto- Dijo Mors
-Además es bueno que se sienta protegida- Contesto Lykoy
Mientras ellos discutían Aurora miro a un lado y noto que un demonio la estaba llamando, era Lujon, Luciel miro hacia atrás y noto que Aurora sonrió y saludo al mirar vio a Lujon quien se acercaba a ella
Luciel invoco su espada y apunto al cuello de Lujon, -Ni siquiera la mires.
Lykoy y Mors al ver la reacción de su hermano mayor contra el demonio se volvieron hostiles tomaron sus armas y apuntaron al demonio
-Un demonio de la lujuria- Dijo Lykoy
-Yo me encargo- Contesto Mors
-¡Pequeño ángel!, ¿Cómo conseguiste tres amantes demonios?- Pregunto Lujon con una sonrisa, sintió el aroma de los tres, -Y más aún hijos de Lucifer- Se acerco a Lykoy, -¿Quieres jugar?- Pregunto colocando su mano sobre el hombro de Lukoy
-Mors y yo no somos sus amantes- Contesto Lykoy, -Y no, me das asco- Lukoy quitó la mano de Lujon de su hombro
-Claramente no lo son- Lujon comenzó a sentir un aroma, -Tienes un dulce aroma ángel al igual que él- Apuntando a Luciel, -Pero aun eres pura pequeña, ¿Quieres que te ayude?- Pregunto Lujon sonriendo y caminando hacia ella
-¿Ayudarme?- Aurora lo miro confundida, -¿Ayudarme con que?
-Yo me encargaré de eso cuando llegue el momento adecuado- Dijo Luciel colocándose delante de Aurora para evitar que Lujon tuviera contacto con ella, la hostilidad que emanaba del cuerpo de Luciel alejo al demonio
-¿Aún no han tenido sexo?- Pregunto Mors sorprendido
-¿Enserio?- Lukoy se acerco a Luciel
Luciel frunció el ceño, -Cierren la boca- Luego miro a Lujon, -Tú te alejaras de ella y jamás volverás- Luciel estaba furioso se repetía una y otra vez que debió haberlo matado la noche que lo conoció pero no podía hacerlo delante de Aurora
Lujon sonrió, -Si su majestad, solo quería advertirles.
-¿Advertirles?- Lykoy se acerco a él, -¿De que hablas?
-A pesar de que es hermoso amar, ustedes no deberían estar juntos, es mejor que está sea la última vez que se vean- Dijo Lujo
-¿Quién te crees que eres para decirlo?- Lykoy y Mors ambos tomaron del cuello al demonio y lo acorralaron contra una enorme roca
-No eres más que una basura- Mors atravesó el estómago de Lujon con su espalda
-Matémoslo, nos quitaremos un peso de encima- Dijo Lykoy mientras introducir sus manos en la herida abierta de Lujon, el demonio intentaba resistir el dolor, pero Lykoy al atravesar la herida con su mano tomo los órganos y los apretaba con fuerza hasta destrozarlos lo que provocó los gritos de Lujon
-Basta- Luciel estaba cubriendo los ojos de Aurora, -Lo que sea que quieran hacer lo harán lejos de ella- Luciel descubrió los ojos de Aurora y la tomo de la mano camino unos metros y luego los miro, -Termine rápido ella quiere conocerlos.