Lykoy y Mors llevaron a rastras a Lujon lejos de su hermano y Aurora, Mors lo golpeó contra un árbol y lo atravesó con su espada encallando su espada en el cuerpo del demonio y el árbol
-Explícate, ¿Qué quieres advertirles?- Pregunto Lykoy
-¿Son muy cercanos a Luciel?- Pregunto Lujon sonriendo, pero su sonrisa se borró cuando Mors retorció su espada
-No estamos jugando, ¿Qué quieres advertirles?
-Bueno, supongo que lo están protegiendo- Ambos miraron emanando hostilidad hacia Lujon, -Tranquilos, se los diré.
-Mas te vale- Dijo Mors
-Vengo de parte de Zael.
-¿Él no es dueño de las tierras infernales del norte?- Pregunto Lykoy
-Si y quiere que tú hermanito y su pequeño ángel terminen con este juego.
-¿Por qué?- Pregunto Lykoy
-Bueno, no me dio todos los detalles solo que podría ocurrir una catástrofe que desatará el infierno sobre la tierra.
-Luciel está destinado a conquistar la tierra y condenar las almas- Dijo Mors
-No, no hablo de ese tipo de infierno dónde solo perturban a los humanos y condena más almas que su padre- Lujon comenzó a reír y luego los miro serio, - Hablo de un verdadero infierno, almas condenadas a vagar eternamente sin castigo, sin un lugar a dónde ir y pudriéndose en un mundo en llamas, no solo la tierra, hablo del cielo- Lykoy y Mors observaron a Lujon y luego se miraron
-Eso no debería suceder- Dijo Lykoy
-¿Crees que afectará al balance si ambos están juntos?- Pregunto Mors
-Yo no lo sé, está prohibido este tipo de relación pero Luciel parece feliz y eso jamás lo había visto, no podemos destruir lo que tienen, ni siquiera- Lykoy miro a Lujon, -Por el balance.
-Mi trabajo era solo darles el mensaje, lo que suceda es decisión de ustedes- Dijo Lujon
-Cierra la boca- Mors suspiro, -Dejémoslo vivir, si algo nos preocupa solo volveremos por él- Dijo Mors quitándole su espada del abdomen
-Supongo que está bien- Dijo Lykoy, - De esto ni una palabra o me aseguraré de matarte.
-No se preocupen, esto solo queda entre nosotros- Dijo Lujon alejándose de ellos, cuídense- Los miro serio a ambos, -Y cuídenlos- Refiriéndose a Aurora y Luciel , solo para desaparecer de entre los árboles
-No me gusta esto- Lykoy miro su espada
-Cálmate, tal vez solo sea mentira.
-Es un demonio de la lujuria, Zael es padre de Lujuria, los súbditos de lujuria son sus súbditos, ¿Y si dice la verdad?
-Se lo diremos a Luciel, él sabrá que hacer, aunque no creo que quiera dejarla.
-Eso me preocupa, que sepa que hacer y no lo haga- Lykoy coloco su mano sobre su frente, -Él está enamorado.
-Por ahora no nos preocupemos por eso, no sabemos que es verdad y que es mentira aquí, además quiero conocerla, debe ser muy especial para lograr enamorar a un demonio.
-Si, tienes razón- Ambos se dirigieron al punto dónde Luciel lo esperaba
Luciel y Aurora:
-Debes dejar de ser tan confiada- Dijo Luciel mirándola directo a los ojos
-Pero él nunca me lastimo- Dijo Aurora
-Aun así, es un demonio no puedes confiar en un demonio o hasta un humano.
-Pero confío en ti.
Luciel sonrió y tocó la frente de Aurora con la suya mientras acariciaba su cabello, -Yo jamás te haría daño, eres mi mundo Aurora- La beso, -Eres todo- En ese momento Lykoy y Mors volvieron solo para verlos juntos
-Creo que podíamos haber tardado más- Dijo Mors, Luciel miro a sus hermanos y extendió su mano en señal de que ambos se acercaran, Lykoy y Mors se acercaron a ellos precavidos
-Aurora te presento a mis hermanos Lykoy y Mors- Dijo Luciel
-Es un honor- Dijeron ambos hermanos inclinándose hacia Aurora
Aurora no entendía la necesidad de inclinarse o la formalidad de sus palabras, así que solo decidió hacer lo mismo en caso de que así fuera su saludo, -Es un honor conocerlos- Dijo Aurora inclinándose
-No es necesario que lo hagas- Dijo Luciel
-Ha ¿no?- Aurora apretó con fuerza ambas manos, -Bueno yo no sé que hacer- Dijo en vos baja, estaba nerviosa
-Solo se tu misma, les gustará- Luciel coloco su mano en la cintura de Aurora, mientras Lykoy y Mors la miraban
-Me gusta mucho el color de sus ojos- Dijo Aurora con una sonrisa, Lykoy tiene ojos grises y Mors ojos verdes
Lykoy sonrió al igual que Mors, -Tus ojos también tienen un bonito color- Dijo Lykoy
-¿Y yo?- Pregunto Luciel, Aurora lo miro, -¿Mis ojos te gustan?
-Tus ojos son los más hermosos que he visto y jamás podre dejar de mirarlos- Aurora acaricio las mejillas de Luciel, aquellas mejillas que se habían sonrojado ante sus palabras
-Luciel acaba de bajar la guardia totalmente- Dijo Lukoy
-Hay aberturas por todas partes- Dijo Mors, dando a entender que podría ser atacado en ese momento y hasta podrían matarlo libremente si hacer un esfuerzo, -Es extraño verlo así- Mors sonrió
-Debe sentirse bien- Dijo Lykoy
-No me digas que tú también te quieres enamorar.
-Bueno, siempre creí que Luciel permanecería en las sombras del infierno y algún día nos mataría cuando se aburriera, pero verlo de esta forma es simplemente increíble, es como un milagro- Mientras Lykoy los miraba Mors no podía evitar sentir miedo al verlos, algo que Lykoy noto, -¿Qué te pasa?
-Puede que sea muy apresurado, pero ¿Que pasaría si algo le sucede al ángel o a Luciel?
Lykoy permaneció en silencio y miro a Mors, -Me preocuparía más por su reacción, si algo le sucede a Aurora no se de qué seria capas Luciel y no quiero saberlo.
-Pero si se revelará contra todos por ella…- Mors lo miro, -Yo lo seguiría.
-Ambos lo seguiremos siempre- Lykoy suspiro, -Se lo diremos cuando volvamos al infierno, si decide seguir con esto lo ayudaremos.
-Bien.
A poco de que el sol saliera nuevamente Luciel se despidió de Aurora, pero no quería soltarla, no quería.
-Mañana volveré- Susurro Aurora, -Y podrás enseñarme todo lo que quieras.
Luciel la beso, -Mañana te estaré esperando.
Las alas de los ángeles se extendieron y ascendieron el cielo, mientras Luciel la observaba hasta desaparecer.
-Volvamos- Dijo Luciel, aquel tono había cambiado, parecía frío y distante, el portal esperaba por ellos al cruzarlo, Lykoy lo detuvo antes de entrar al castillo
-Luciel- Dijo Lykoy, Luciel al mirarlos noto lo preocupado que estaban
-Tenemos que hablar- Dijo Mors