-Puede que no quieras escucharlo pero…- Mors estaba nervioso
-Habla- Luciel con solo ver la expresión de sus hermanos comprendió que era algo que los estaba perturbado
-Tiene que ver con Zael- Dijo Lykoy
Luciel frunció el ceño, lo conocía bien muy bien, aquel demonio un general poderoso al igual que Samuel, ambos generales que alguna vez combatieron a lado de Lucifer contra los demonios salvajes para dominar aquellas tierras, pero después de dominar ellos se alejaron y formaron su propio reino lejos de Lucifer, Luciel odiaba a ambos por el simple hecho de ser figuras de poder, sabía que el día que hacienda al trono ellos intentarían derrocarlo, -Explícate- Dijo Luciel
-Zael quiere que te alejes de Aurora- Fue lo único que dijo Lykoy
Luciel miro a Mors, -¿Por qué?
-Dice que será un infierno, peor de lo que conocemos, no nos dieron más detalles- Mors miro a un lado, -No estamos seguro si dice la verdad o si miente.
Luciel permaneció en silencio mientras pensaba que hacer, las advertencias de seres tan poderosos como ellos no eran un juego, tal vez está era una oportunidad para saber más acerca de lo desconocido, -Iré a verlo- Dijo Luciel
-No puedes y menos solo- Lykoy se acerco al portal, -Tienes que llevar a alguien.
-No necesito a nadie, iré solo y volveré antes de que caiga el sol en el plano terrenal, volvamos- Luciel cruzo el portal, Lykoy y Mors lo siguieron
-Tardaron más de lo que creí- Dijo Keves escondido, -¿Qué es lo que los entretiene tanto del otro lado?- Comenzó a sentir un aroma -Los tres tiene un aroma peculiar, tu principalmente- Dijo Keves mirando a Luciel
-Lo olvide- Susurro Luciel
-¿Qué?- Lykoy y Mors miraron a Luciel
-Olvide quitarme el aroma de Aurora y ustedes deben hacer lo mismo- Luciel observo hasta ver a un esclavo demonio del castillo, lo tomo y lo mato descuartizándolo
-Ese aroma me es familiar- Keves intentaba averiguar de dónde provenía el aroma, -Se que lo conozco, casi lo tengo es de…- Pero Sus hermanos se impregnaron con la sangre de aquel demonio quitándome así el aroma de Aurora, Keves los miro y comprendió, aquello que estaba en el plano terrenal era lo que intentaban esconder, -Cuando sepa que es lo que escondes será tu fin Luciel.
-Escuchen iré hoy a ver a Zael, necesito que ambos se queden y vigilen a Keves- Dijo Luciel
-¿Keves?- Mors lo miro confundido
-Tal vez aún no se percataron pero nos está espiando, además de que al parecer se unió a mi madre.
-¿A la reina Lilith?, ¿Pero que espera obtener de Keves? Es más débil que todos.
-Una vez que Lucifer decida heredar el trono y descanse, irán conta mi para sacarme del camino, puede que ella lo mate después pero por ahora el es su perro.
-Entonces no dejemos que Keves avance aún más, desde aquí lo mantendremos a raya- Dijo Mors
-Has todo lo que tengas que hacer, pero si algo sucede no olvides llamarnos, sabes cómo hacerlo- Dijo Lykoy
-Bien- Luciel se dirigió a sus aposentos, busco un mapa donde se dividían las tierras infernales, -Aquí esta- Susurro Luciel marcando el territorio de Zael, eran tierras hostiles llenas de demonios salvajes, no era problema para él pero siempre precavido aún no conocía a todos los demonios que habitaban el infierno ni siquiera a los originales, las enormes puertas del muro infernal se abrieron y partió a las tierras de Zael en su caballo infernal, se dice que aquellos animales nacieron de los fuegos infernales su velocidad es única así como si capacidad de sentir el peligro. Luciel observaba cómo poco a poco los fuegos infernales se volvieron débiles y la oscuridad se adueñaba del desierto, aquel viaje sería largo pero haría lo posible por volver antes de que la noche se apodere del plano terrenal.
-¿Crees que estará bien?- Pregunto Mors a Lykoy
-Creo que escuchará algo malo- Miro la llama que ardía en el desierto, -Será malo para todos- Lykoy sintió una presencia cerca de ellos, era Keves
-¿A dónde fue Luciel?- Pregunto Keves
Mors lo miro de forma hostil al igual que Lykoy, ambos sintieron el aroma de Lilith en su hermano, -¿Qué te hará Lucifer si lo sabe?- Pregunto Mors
-¿Qué les hará Lucifer si sabe lo que hacen en el plano terrenal?- Pregunto Keves
-¿Matar humano?, No creo que sea tan serio como acostarte con la esposa de tu padre y rey- Lykoy y Mors ambos caminaron a un lado de Keves, -Cuida tus pasos es terreno peligroso- Dijo Lykoy al marcharse con Mors
-¿Peligroso?- Keves comenzó a reír, -Aun no conocen el verdadero peligro- Keves vio como las puertas infernales se cerraban y solo sonrió
Luciel:
A medida que avanzaba sobre aquel infierno el aire se volvía más frío, podía ver su aliento congelado y las llamas apenas mantenían algo de brillo, se topo con varios demonios salvajes pero ninguno de ellos se atrevía a atacarlo, conocían su lugar ante él con solo sentir el aroma de su sangre, habían pasado varias horas así que tomo su mapa y seguía el camino marcado en el, -¿Dónde está?- Se pregunto Luciel, se supone que en aquel lugar debería haber una cueva que lo llevaría a las tierras de Zael, pero estaba cubierto de raíces no podía ver el camino correcto, -¿Qué demonios es esto?- Sintió susurros en el viento, cómo si algo pidiera sangre y estuviera cerca, Luciel sintió que su caballo estaba agitado, había algo en ese lugar que lo ponía nervioso así que decidió bajar del caballo y camino unos pasos siguiendo el mapa, -Aquí debería haber guardias que custodien la entrada de la cueva, pero no veo más que raíces- En aquel momento escucho como si algo se arrastrará cerca de él, miro por todas partes a pesar de poder ver a la perfección en la oscuridad no lograba encontrar de dónde provenía aquel sonido, hasta que algo sujeto con fuerza su pierna hundiéndolo en las arenas infernales, intento sujetarse de lo que primero que encontrará pero solo había más raíces que se enrollaban en su cuerpo, miro a un lado y noto que los guardián que no estaba en las puertas habían sido atrapados por aquellas raíces que atravesaron sus cuerpos drenando lentamente su sangre
-P-por favor- Susurro un demonio intentando estirar su brazo hacia Luciel
-No puedo ayudarte si no me dices qué demonios es esto- Dijo Luciel destrozando una raíz que intento atravesar si estómago
-E-es un demonio de sangre- Susurro el otro demonio, estás no son raíces son sus venas introduciéndose en nosotros así se alimenta- Aquel demonio estaba delgado y pálido al borde de la muerte
-¿Cómo lo mato?- Pregunto Luciel hasta que una de las raíces se introdujeron en su brazo, su sangre era especial la sangre de Lucifer y la primera mujer, aquel demonio se estaba deleitando y quería más
-Él demonio debe estar en alguna parte, oculto entre sus venas, puede morir como cualquier otro mientras lo encuentres- Aquel demonio comenzó a cerrar sus ojos
Luciel siguió las venas que atravesaron su brazo, el demonio debía estar cerca, -Está bebiendo muy rápido- Susurro Luciel, comenzó a sentirse débil y eso lo enfureció, siguió buscándolo entre las raíces y a medida que lo atacaba aún más comprendió que se estaba acercando al demonio, solo destrozaba las raíces que se cruza en su camino aunque varias avían atravesado su cuerpo y bebía su sangre, invoco su espada al ver que varias raíces se dirigían a él al mismo tiempo, bloqueo el ataque, mordió su dedo pulgar cortándolo y marco con su sangre una de las raíces con un símbolo del demonio de fuego luego el dedo medio y anular se cerraron exponiendo solo el pulgar, el índice y el meñique, todas las raíces se prendieron fuego eso lo incluyo a él y los dos demonios, las raíces comenzaron a retorcerse mientras aquel demonio gritaba, Luciel se acerco a él siguiendo los gritos hasta que lo encontró, -Puedes morir como cualquier otro- Dijo Luciel levantando su espada, el demonio lo miro y clavó su espada atravesando el corazón de aquel ser las raíces comenzaron a desaparecer al igual que el demonio. De aquel inhóspito desierto reinado por demonios salvajes y la oscuridad una mano surgió de las arenas infernales era Luciel quien arrastraba a ambos guardias de la entrada al reino de Zael, solo ellos le podían permitir la entrada a Luciel
-Gracias, muchos gracias- Dijeron ambos mientras intentaban recuperarse
Luciel comenzó a regenerar rápidamente su cuerpo de las quemaduras y los daños recibidos por el demonio, -Solo los ayude porque solo ustedes pueden permitirme la entrada al reino de Zael- Dijo Luciel
-¿A qué se debe su visita?- Pregunto el demonio
-Es un asunto privado.
-A pesar de habernos ayudado no podemos dejarlo pasar, no hasta que Zael lo confirme.
Luciel se inclino y tomo la cabeza del demonio estrellándolo contra la entrada de la cueva, -Supongo que debo matarte- Luciel invoco su espada para matar al demonio, pero el otro guardia noto la rapidez con la que Luciel curaba sus heridas
-¿Quién eres?- Pregunto el demonio
Luciel se detuvo y lo miro, -Luciel hijo de Lucifer y Lilith y el próximo rey del infierno.
El demonio lo miro y se arrodilló ante él al igual que el otro-Puedes pasar- Dijo el demonio abriendo las puertas de la cueva, Luciel soltó al otro guardia y paso, en aquel lugar esperaba conocer la verdad