En aquel oscuro bosque se desató una sangrienta batalla, Rael era más fuerte pero él sabía que estos solo eran rastreadores, los más fuertes debían estar cerca. En aquel caos de entrañas y sangre logro sentir la hostilidad de los verdaderos cazadores, miro hacia atrás y vio demonios forjados por el fuego del infierno, su cuerpo eran puro músculo, su cabeza tenía más de cuatro cuernos, uñas largas, dientes afilados y ojos negros como la noche. -Ahí están- Susurro Rael los apunto con su espada y se posiciono para atacar Plano infernal: Mors y Lykoy entraron a los aposentos de Luciel quien estaba reposando en la oscuridad -Luciel- Dijo Mors, se arrodilló ante él, -Tengo información acerca de Aurora. -No estoy interesado- Contesto Luciel, -Largo. -Luciel es importante- Dijo Lykoy

