Santiago había abierto un nuevo centro comercial en Milán y estaban allí para asistir a la inauguración. —¿Este? —Freya levantó el vestido, esperando la reacción de Sera. Sera dudó, y esa fue toda la respuesta que Freya necesitaba. Lo devolvió a la pila. Estaban buscando en las tiendas el atuendo que Freya usaría en el lanzamiento de mañana. —Te ves bien con todo lo que usas —le dijo Sera al entrar en otra tienda. Freya se rió entre dientes como si recordara algo y dijo: —Es su diálogo. Santiago dice esto cada vez que lo arrastro de una tienda a otra. Sera sonrió. Se la imaginó arrastrándolo por las tiendas. Se veía lindo. Entraron en otra tienda. Sera inhaló la fresca y húmeda fragancia de la riqueza, la suave música envolvió el espacio de elegancia. Una vendedora se acercó a ell

