- Narra Lupita - Estaba durmiendo de maravillas, hasta que escucho el timbre y veo a Sergio salir de la habitación. Miré la hora en mi teléfono y aún seguíamos sin dormir lo suficiente. Espero un momento a que Sergio regrese, pero lo único que escuchaba era ruido. Tenía tanto sueño, que no podía ni abrir mis ojos. Me puse como pude la camisa de Sergio y salí a ver quién era pensando que estaba en mi casa. Sin embargo, cuando despierto por la sorpresa de tener a la madre de Sergio frente a mí y en aquellas fachas, entré en pánico. Estaba demasiado nerviosa para afrontarla. Sentía tanta vergüenza para darle la cara. - ¿Estás bien? – asiento - ¿vas a seguir caminando de un lado a otro mordiéndote las uñas? – lo miro. - ¿Qué? – dije. Al mirarme, no había dado en que momento había c

