Agradecía que Linav había llegado en cuanto ella regresó de la oficina y de discutir con Seth, se sentía abrumada, seguía teniendo ganas de llorar, estaba enojada al mismo tiempo, sus emociones estaban muy descontroladas. —¿Cómo te sientes? —preguntó Boneka cerrando la puerta de su habitación. —Estoy bien, solo fue un rasguño y nada más — respondió restándole importancia mientras se sentaba en el sofá —. Nada puede detenerme, y menos cuando se trata de mi mejor amiga. —Eres una chica muy fuerte —halagó melancólica —. Gracias por seguir aquí para mí. Boneka se sentó a su lado, realmente seguía sintiendo gran pesar en su pecho, estaba tan cansada de sentirse triste, pero Denalio golpeaba fuerte. —No empieces, no hay nada que agradecer, aquí estoy y siempre será así —le empujó el hom

