Capitulo2

994 Palabras
Una de las empleadas apareció junto a nosotros y me guio hasta una habitación en el segundo piso, mientras mi tío se adentraba en el despacho siguiendo a la señora Pent. Entramos a la habitación y era preciosa, muy grande y de color blanco y crema, tenía un pequeño balcón con una gran vista al jardín. -Es muy bonito- murmuro en voz alta. -Al señor le gusta mantener el jardín en buen estado- me giro para mirarla y pregunto por su nombre.- Puede llamarme Clara- -Alexis- extiendo la mano en su dirección y duda un momento antes de estrechármela. -Un placer señora- la referencia me descoloca un poco pero supongo que debo acostumbrarme a eso. Con ayuda de Clara que ahora sé que es el ama de llaves, logramos colocar mi ropa en tiempo record dentro de un gran vestidor, situado dentro de la habitación ⚪⚫⚪ Paso una semana y esto cada vez es más extraño, el señor Pent nunca está en casa y cuando esta se la pasa encerrado en su despacho o con una rubia operada odiosa muy arrogante y engreída. Siempre que está aquí trato a toda costa evitar encontrarme con ella, las pocas ocasiones que hemos coincidido se ha comportado de una manera demasiado desagradable. Salgo de la cocina al terminar de comer con Clara y me dirijo a mi habitación para poder darme una ducha, es bastante tarde y me muero por irme a dormir, pero a mitad del pasillo me encuentro a Amber, la rubia del señor Pent saliendo de una habitación, me mira y hace una mueca de asco antes de pararse frente a mí. -¿Se le ofrece algo? - pregunto no de muy buena gana después de que me escaneara con la mirada dos veces. -No entiendo cómo te eligió a ti being tan poca cosa- me mira con asco- Teniéndome a mi tan cerca, se conforma con una sirvienta mugrienta que le rentaron- sonríe cínicamente. Alzo la barbilla y la miro furiosa, sintiéndome temporalmente valiente y demasiado humillada. -Si soy tan poca cosa porque no está usted en mi lugar- sonrió con suficiencia al ver su cara de horror -Será porque no tiene la mitad de cerebro que yo o porque no soy yo quien mueve el rabo cuando un hombre comprometido le tira un hueso usted estando casada- me aplaudo internamente porque no sé de dónde vino eso. -Escucha mocosa estúpida a mí nadie me habla así, te vas a arrepentir- -¿Enserio? - pregunto sintiéndome demasiado confiada. Entonces de la nada se abalanza sobre mí y comienza a gritar, yo por mi parte me siento demasiado aturdida para comprender que es lo que está pasando, es que acaso está mal de la cabeza y en un abrir y cerrar de ojos ya me busca arriba de ella. Aturdida y sin saber que hacer trato de alejarme de ella, esta mujer comienza a asustarme. El señor Pent salió de una habitación en bóxer y al verlo siento que me arde la cara, desvió la mirada a otro lado y con éxito esta vez logro alejarme de esta mujer. -¿Qué demonios pasa aquí? - comienza a gritar -Esta estúpida me ataco, yo simplemente le pedí un vaso de agua y me grito que no era mi sirvienta y comenzó a golpearme- la mire en estado de shock, definitivamente esta mujer está loca. -Eso es mentí .....- no termine la frase cuando el señor Pent me miro furioso y comenzó a gritar. -Amber ve a la habitación y vístete, ¡Ahora! -la nombrada asintió y se fue pero antes me dedico una sonrisa de victoria. -Tu quién demonios te crees para si quiera opinar algo niñata- estaba tan cerca que podía oler el alcohol en su aliento, me tomo de un brazo y me llevo a rastras a mi habitación, entramos y azoto la puerta detrás de él. Estaba cerca muy cerca y seguía gritando –Contesta maldición- comenzó a caminar hacia mí ocasionando que yo retrocediera, estaba asustado, aterrada, las piernas me temblaban y sintió el pánico surgir a través de mí. Dimos solo un par de pasos hasta que sentí la pared detrás de mí, no, otra vez, no, aquí no. Estaba dormida cuando ciento un fuerte tirón en mi cabello que hizo que despertara de golpe, y segundos un nuevo tirón hizo que impactara contra el frio suelo. -Hola muñequita te veías adorable durmiente- sonríe con malicia -Pero lamento tener que despertarte - me acaricio la mejilla justo antes de impactar una fuerte bofetada que me regreso al suelo e hizo que soltara unas lágrimas - Deja de llorar muñequita necesito que me atiendas, tengo hambre, levanta ese preciso cuerpo tuyo y ve y atiéndeme- un sollozo ronco sale de mí y sorbo por la nariz. -¿Que no entendiste estúpida? - me tomo del cuello-¡Muévete ahora! - me puso violentamente de pie- Eres tan estúpida o no entiendes- se acercó más a mi lo que hizo que yo retrocediera como acto de reflejo- Que demonios esperas - tope con la pared y entonces entendí lo que venía ahora- Eres tan inútil como todas aquí- me dio una bofetada que termino por romper mi labio y regresarme al suelo e impact un par de patadas antes de retroceder y salir de la habitación azotando la puerta. Otra vez no. Not him. -Lo..lo siento señor Pe..Pent- tartamudeo y respiro profundo tratando de tranquilizarme- Pero de..de verdad que yo no hice nada de es..eso.- demonios, ¡cálmate !. -¡Cállate! - grita sobresaltándome, se lleva una mano al cabello lo que hizo que me aterrara, solté un grito y como acto de protección me deje caer al suelo y abrase mis rodillas, enterré mi cara entre ellas y un sollozo ronco salió de mi garganta, el miedo me consumió y suplique, que más podía hacer. - Prometo que no volverá a suceder- apreté fuertemente mis rodillas y me quede ahí tirada esperando un golpe, un grito, algo pero no hubo nada, así que me atreví a mirarlo, y él me miraba con incredulidad o tal vez lastima, se dio media vuelta y salió de la habitación sin decir más.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR