Capitulo 1
Estaba ansiosa, demasiado a decir verdad, no tenía idea a dónde nos dirigíamos y no me atrevía a preguntar. Observaba como seguíamos enfrascándonos entre las calles de Seattle y no podía dejar de admirarlo todo, Robert seguía conduciendo y de pronto veo como nos alejamos de la ciudad.
Nos desviamos por un sendero y después de unos minutos nos detuvimos frente a un imponente portón n***o, observe la mansión que se encontró tras él y era simplemente impresionante. El auto siguió avanzando hasta detenerse frente a la puerta principal y pude observar a una mujer que nos esperaba en la entrada.
Baje cautelosamente del auto y me acerque a mi tío que mantenía una sonrisa forzada en el rostro, observe a la mujer frente a nosotros y supe que probablemente tuviera entre cuarenta y cinco o cincuenta años, muy guapa y de ojos verdes.
-Tú debes ser Alexis- me dedica una sonrisa- Mi nombre es Grace Pent Bower- dice a la vez que se extiende una mano en mi dirección- Pero puedes llamarme Grace.- le ofrezco mi mejor sonrisa y estrecho su mano.
-Alexis Tramell, pero usted ya lo sabía- sonríe y nos invita a pasar, caminamos a paso lento detrás de ella hasta detenernos frente a una puerta doble de madera oscura, abrió la puerta de par en par y nos adentramos en la habitación. Observo todo a mí alrededor y es una habitación bonita, bastante grande, de color marrón con grandes estantes de madera, en una de las paredes se encuentra un gran ventanal que va desde el suelo al techo y puede verse gran parte de un enorme jardín.
-Alexis- me llama Grace sacándome de mis pensamientos- Él es mi hijo Brandon- sonrío en su dirección y le tiendo la mano. Pasaron unos segundos y cada vez me sentí más incómoda así que baje la mirada y retire mi mano, me había dejado con la mano extendida, Grace me miro disculpándose y luego miro a su hijo riñéndolo con la mirada.
-Porque no comenzamos a discutir el contrato- lo mire de nuevo y esta vez sí repare en lo guapo que era, alto, hombros anchos, mandíbula cuadrada y ojos de un color azul extraordinario, noto su mirada penetrante en mí y siento que me arde la cara, baje la mirada y espere a saber qué es lo que estaba ocurriendo. Observe como sacaba varios papeles de un sobre y comenzaba a revisarlos mientras pasaba una copia a mi tío, comenzó a discutir acerca de un acuerdo y me pregunte que hacia yo aquí, no tengo la menor idea de lo que hablan y simplemente siento que no me incumbe.
-La boda se llevara a cabo dentro de dos meses- al escuchar las palabras de Grace sentí como me atravesaba un escalofrió de pies a cabeza- Tal vez sea conveniente que comiences a vivir con tu prometida, dado que todo esto se llevara a cabo de manera repentina no queremos que la prensa comience a crear rumores.- dice, dirigiéndose a Brandon y comienzo a pensar que falta alguien en la habitación. Miro a mi tío buscando respuestas y este solo me dedica una mirada de advertencia, tomo una bocanada de aire y me armo de valor tratando de buscar respuestas.
-Perdón, pero de que boda estamos hablando- Grace me dedica una sonrisa tensa y mira a mi tío alzando una ceja.
-Para haber adelantado un año no pareces muy inteligente- vuelvo la vista a Brandon y me muerdo la lengua tratando de mostrar un poco del respeto que el carece y me pregunto cómo puede saber eso.
-Alexis- interviene Grace- Aun no sabes porque estás aquí- niego con la cabeza y ella prosigue hablando- Ah, veras, Brandon está a punto de tomar la presidencia de la empresa de su abuelo, pero existe una cláusula que le impide hacerlo, en ella se estipula que tiene que contraer matrimonio y tras meditarlo por bastante tiempo llegamos a la conclusión de que serias la candidata perfecta para hacerlo. que clase de tontería es esa. Como es posible que se sigan haciendo ese tipo de cosas. esposa, con sueldo, suena más como a puta- No pareces muy contenta-
-No se preocupe por eso señora Pent, tendrá una semana para acostumbrarse a la idea- Grace asiente pero no parece muy convencida.
-¿Una semana? - el tampoco parece muy feliz con la idea.
-¡Brandon! -
-Madre, tienes que entender ...-
-¡Basta! Esto ya estaba decidido- se vuelve hacia nosotros- Lo lamento y espero verte pronto querida.- asiento y me pongo de pie imitando a mi tío.
-Fue un placer- se estrechan las manos y se despiden brevemente, Grace nos acompaña hasta la salida y una vez en el auto me muerdo la lengua para no bombardear en preguntas a mi tío. El auto comienza a moverse y atravesamos nuevamente el portón.
-Espero de verdad que no arruines esto Alexis- mi cuerpo se tensa instantáneamente- Una oportunidad, solo eso tienes, no lo echas a perder.-
⚪⚫⚪
Me quedo mirando la pared frente a mí y por fin me decido a ponerme de pie, son cerca de las siete y no puedo dormir más, ha pasado una semana, lo que significa que tengo que ir a la casa del Señor Pent y lo que es peor, vivir ahí. No ha habido un día en el que no recibió el sermón de mi tío sobre la oportunidad que esto significa y todo lo que supondría para él.
-Siéntate- obedezco y me quedo quieta intentando averiguar su humor- Mañana por fin te largas y vivirás con el niñito de los Pent-
- Tío ...-
-Cállate- no quiero hablar de esto- Tienes que entender que lo que esperan de ti es que te cases con él y vivan una vida de cuento, que sean muy felices y tengan hijitos y toda esa porquería- sé que es lo que esperan, no es necesario que me lo recuerden- Pero ellos no saben lo que yo y esto te tiene que quedar muy claro mocosa, jamás dejaras de ser un estorbo y una inútil igual a tu padre, creen que por casarse contigo todo será color de rosa pero yo jamás dejare que eso pase, mereces toda la mierda que te pasa.- no lo soporto más y me pongo de pie, salgo del comedor y voy a mi habitación.
Reprimo las lágrimas y comienzo a empaquetar las pocas cosas que me faltan.
Suelto un suspiro y me propongo tomar una ducha, dejar que el agua se lleve los malos recuerdos, aclarar la mente y tratar de comenzar el día de la mejor manera. Cuando salgo de la ducha me decido por algo sencillo y cómodo, un jersey, un jean y un par de tenis, desenredo mi cabello y reviso nuevamente si lo tengo todo.
Cuando estoy segura llamo a Robert y es el quien me ayuda a llevar mis maletas al auto, en total son tres, suena raro ya que prácticamente me estoy mudando pero es todo lo que poseo, ropa y útiles escolares, en eso se basa mi equipaje . Con las maletas en el auto, comenzamos el trayecto y mentiría si dijera que no me encuentro igual de aterrada que la primera vez, el transcurso dura poco más de tres horas y mi inquietud aumenta cuando atravesamos el portón de la mansión. Grace y Brandon nos esperan en la entrada y siento que el corazón me martillea en el pecho.
-No lo arruines- asiento y bajo del auto.
-Señora Pent- sonrío y le extiendo la mano.
-Deja las formalidades cariño, me alegra que hayas llegado- sonrío y acepto gustosa su abrazo antes de adentrarnos a la casa.