Adiel ha tenido un viaje tortuoso debido al disgusto que tuvo con su esposa dos días atrás antes de salir de su apartamento para un viaje de negocios. Había llegado el momento de hacer los cambios y poner todo en orden y confesarle todo a su esposa. Ya no quería guardar más secretos que están siendo mal interpretados por ella y bien utilizados por otro para causarles daño. Así que bajó del auto y llegó a la oficina que sabía dónde la encontraría trabajando. —Buenas tardes, Mayerli— saludo a la joven asistente que al verlo solo le sonrió. — ¡Bienvenido! — saludo y le hizo un gesto con la mano para que él siguiera a la oficina y sorprender a su amiga. El abrió un poco la puerta con mucho cuidado y la observó embelesado aquella mujer que tanto ama. Le diría sobre su amor y solo confiaba q

