Brianna camina de un lado a otro desesperada porque no ha podido localizar a su amiga Jackelin, ha pasado una semana desde la última vez que hablo con ella en persona. Sospecha que ella habló con su hija y la puso sobre aviso sobre sus intenciones de matar a Adiel. Su semana no ha sido muy buena, Maicol no quiere hablar con ella, aún sigue enfadado por la mentira de decir que Gustavo Guzmán era su padre y haberlo hecho pasar una enorme vergüenza. La mujer se encuentra detrás de un gran sillón que da a un gran ventanal y desde ahí observa a las personas pasar, en sus manos sostiene la tarjeta con el número que Jackelin le dio sobre aquel hombre que quiere que su hija se case con Maicol. — ¡Maldita mujer! —Murmuró desesperada por no saber el paradero de la mujer. Esa mañana había ido a la

