Narra Jane: "La verdad siempre es rara e irreal pero siempre sus alas se esconden donde menos ha de pensar. La esconde un duende celta junto a su olla y sin dudar. Tú sabes muy bien que lo santo deja de ser santo cuando se profana con mentiras y artificios, ten cuidado porque jamás la mentira es tan falsa como que una hada diga adiós." Una y otra vez las palabras se repetían en mi cabeza. Ya era viernes y estaba en clase de cálculo junto a Charles y Charlotte. Ambos se estaban comportando extraño, no hablaban, ni miraban. Al igual que los demás chicos, incluida Gabe. Y como no tenía ganas de rogar por nada solo los ignore. El profesor McCaan, un hombre mayor, calvo, de una mirada afable detrás de unas gafas, dio por terminada la clase dejándonos una tarea para el fin de semana. Genial.

