Narra Jane: Una vez que había logrado calmarme, me dirigí a la cocina. La comida estaba servida y todos los seres sobrenaturales se encontraban acomodados e incluso comiendo. Para mi suerte el único lugar que quedaba para que yo me ubicara estaba entre Alex y Rafael. ¿Es en serio? Gabe se había esmerado cocinando y vaya que le salió bien. El arroz chaufán estaba delicioso y la carne mongoliana igual. —Está delicioso, Gabe —elogió Rafael con una sonrisa. —Gracias, Raf —le devolvió la sonrisa—. Ahora, a los que nos compete. ¿Qué fue lo que se enteraron los ángeles? —Preguntó mirando con recelo, al ángel desconocido. —Descubrimos que nuestra hermana y el demonio que escaparon están utilizando magia humana para esconderse —dijo éste con una sonrisa de suficiencia dedicada a Gabe. —Eso ya

