Narra Gabrielle: Asmodeo y Belcebú se estaban haciendo cargo del perro del infierno, mientras yo corrí afuera en donde se supone que debería estar Jane. Di la vuelta por el pasillo hasta la puerta principal y ella no estaba allí. Vi que la puerta estaba abierta y mis piernas se impulsaron para correr aún más. Paré en seco cuando en el corredor principal vi a Jane, con Petra en sus brazos, pérdida en otro lugar. No parecía estar presente, ni ser consciente de su alrededor. Lucifer captó mi atención al poner sus manos sobre los hombros de Jane. —Nos vemos en la casa de Jane —avisó y desaparecieron. Volví hacía el departamento y al entrar me di cuenta cuan destrozado estaba. Las ventanas habían explotado, las cortinas estaban rasgadas, al igual que las almohadas del sillón, el suelo y l

