CAPÍTULO 32.

2054 Palabras

Lo cierto es que no nos dimos cuenta cuando quedamos dormidos uno al lado del otro en su habitación hasta que bueno paso algo. No algo si no alguien. ─Amor, abre la puerta deje las llaves dentro del departamento ─se escuchó en el intercomunicador de su mesita de noche. Abrí mis ojos y empecé a buscar en la habitación de donde provenía esa voz, pero estaba tan dormida que ni siquiera había conectado esas dos neuronas de mi cerebro que usaba día a día para crear caos, cumplir deberes y ser yo misma. ─¿Que es eso? ─pregunté pasando las manos por mi rostro y en ese momento me di cuenta de que su cabeza estaba en mi estómago. ─Román ─lo llamé. ─Amor ¿estas dormido? ─ahora sí pude identificar la voz y era la voz de Amelie en el intercomunicador. Mierda, mierda, mierda. ─Román, Amelie esta

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR