CUATRO AÑOS ATRÁS... No estaba muy familiarizada con algunas costumbres de ser adolescente ya que para mis amigas tener veintiún años significaba meterte en problemas, vivir la vida loca, disfrutar de tu sexualidad y tener muchas, pero muchas noches de placer lo cual para mí era extraño ya que con veintiún años aún era virgen. Jessica, mi mejor amiga rodeó su brazo sobre mi hombro y nos dedicamos en caminar en dirección a una de las discotecas más prestigiosas de Manhattan, ella seguía las recomendaciones de sus amigos quienes eran mayores que nosotras y yo solo la seguía a ella porque era mi mejor amiga y no tenía ni idea de que hacer con mi vida y con la mayoría de edad que ahora llevaba en un carnet de identificación. ─Te aseguro que la pasarás genial Heaven, mis amigos son los mejor

