Después de estar manejando exactamente una hora papá me dio la ubicación de nuestra nuevo hogar. Me estaciono cuando el gps me indica que lo haga, observo a mi padre sonreír de oreja a oreja.
—Ya llegamos—dice saliendo del auto.
Abrí la cajuela antes de apagar el motor, bajo del auto y observo el edificio.
—Tu tía está adentro esperándonos—dice cerrando la cajuela haciendo que de un respingo.
—Mhm—solté.
Mi padre entro con las maletas y yo lo seguí hasta el living del edificio, mi tía chilla cuando me ve y corre abrazarme.
—Blue pero que grande estás mírate—besa mis mejillas.— Tenemos que ponernos al día en todo.
Me rio sonoramente, mi tía Claire solo tenía 27 -dice que todavía es un alma joven- y le creo. Ayudo a mi papá con las maletas mientras mi tía nos arrastra al ascensor.
—Arregle su departamento, aun que se que no pasarás aquí—mira a mi padre.— Pero bueno.
Nos iba explicando el mecanismo del edificio y esas cosas cuando llegamos al décimo piso se gira otra vez hacia nosotros.
—Es probable que ya haya agua caliente, estuve mandando al diablo a estos plomeros de su chingada madre.
Me carcajeo, unos cuantos pasos mas y abre la puerta de nuestro departamento, corrí rápidamente al pasillo donde se encuentran las habitaciones y abrí la puerta.
Cuando entre mis ojos recorrieron la habitación, una sonrisa se asomó en mi rostro, oigo a papá hablar con mi tía y salgo rápidamente lo ayudó con mi equipaje y me encierro en mi habitación.
Dejé la maleta encima de la cama y la abrí. Saco algunas fotos que empaque y las colgué en mi pared. Papá había dicho que algunas de nuestras cosas estarían aquí antes de venir y estaba en lo cierto. Mi habitación poseía mis viejas cortinas y mi cama con sus sabanas de color menta.
Coloque mi computadora en el pequeño escritorio junto a su cargador. Tenía que comprar otro mini cactus a la decoración de la mesa, veo como mis libros están ordenados en la repisa y sonrió. Me apresuré en acomodar mi ropa en el armario ordenándola por colores, no tenía muchos zapatos solo vans, algunas sandalias y zapatos de taco. Creo que eran unos 4-5 pares.
Abrí la puerta del baño y mis cortinas de delfín me dan la bienvenida. Coloque el cepillo de dientes en su lugar al igual que la pasta, tenía que ir al supermercado por las cosas de mi periodo -eso haré antes de darme una ducha-
Salgo del baño y tiro la maleta vacía al suelo para patearla debajo de la cama, comienzo a desabrochar mis jeans cuando me quito los zapatos, la mezclilla baja por mis muslos y doy un saltito para salir completamente de ellos. Me apoye en un pie para quitarme la media derecha lo mismo hice con mi pie izquierdo.
Entre al baño y abrí el grifo, agua caliente sonrió de manera amplia mojando por completo mi cuerpo, cuando tome el shampoo en la palma de mi mano y lo coloqué en mi cabellera el alivio invadió mi cuerpo. Gire otra vez el grifo para que cayera el agua pero no salía nada.
¿Qué?
No.
No puede ser, no a mi.
—¡NO HAY AGUA!—chille.
—¿Caliente?—dice mi tía.
—¡No! ¡Literalmente no hay agua!
—¡Lo siento cariño, arreglaremos ese problema mañana!—grita.
—¡Tengo shampoo en el ojo!—cerré mi ojo izquierdo.
Esto es increíble.
Cerré el grifo y pase la toalla alrededor de mi cuerpo, salí del baño tratando de quitar el shampoo de mi ojo, una vez que salí al pasillo cruzándome de brazos.
—¿Donde me saco el jabón de la cabeza—alzo una ceja.
—Puedes decirle a los Moore que te presten su ducha, la puerta de al lado querida. De verdad lo siento—mi tía trata de ocultar su risa.
—No me parece gracioso—bufé saliendo del departamento.
Doy unos cuantos pasos y toco la puerta dos veces con la esperanza de tener un mínimo de compasión ya que dignidad no tengo.
La puerta se abrió dejando ver a un chico, el cual ladeó la cabeza al verme sus ojos me recorren de arriba para abajo.
—Esto es más incómodo para mi que para ti—digo.— Pero ¿Me dejas usar tu baño?
~*~
¡Este es el primer capítulo!
Bienvenida a Inglaterra, Blue!
Y bienvenida a ustedes también por acompañar a Blue en esta pequeña aventura.
Déjame saber que opinas en los comentarios✨
Besos, Ash.