Holi, si estás aquí te agradezco de antemano por poder darle una oportunidad a "Él chico de al lado".
Espero que lo disfrutes, y me dejes saber tu opinión en comentarios (perdón por alguna falta ortográfica) Sin más preámbulos te doy la bienvenida <3
Besos, Ash.
"Bienvenido a Inglaterra" suspire pesadamente tomando mi equipaje en mi mano izquierda mientras esperaba que a mi padre lo terminaran de registrar. Le doy una vista rápida al aeropuerto y la tienda de golosinas llamo mi atención, observo a mi padre unos segundos antes de comenzar a caminar a la tienda.
Dejo mi equipaje en el suelo cuando entro a la misma, observo la variedad de dulces que posee en su vitrina pero solo estoy buscando uno en especial
Bingo.
—Hola—digo mirando a la chica de uniforme rosa con azul.— ¿Puedes darme 3 fundas de las gomitas de delfín?
—Me gusta tu acento. ¿Americana?—me pregunta sonriente mientras toma tres fundirás debajo del mesón que nos divide.
—Si—le sonrió de igual manera.
—Bienvenida a Inglaterra—dice esta vez sin mirarme.
—Gracias—digo.
Veo como pone la misma cantidad de gomitas en cada funda, la cual tiene el logotipo de la tienda. Ella me extiende mi pedido una vez que está listo y le doy el dinero, me vuelve a dar la bienvenida cuando salgo de su tienda, observo a mi padre buscándome con la mirada hasta que me encuentra le agite la funda y este solo menea la cabeza.
Camino a la salida del aeropuerto cuando pasa junto a mi. Inglaterra solo era una parada, íbamos a su capital. Londres.
No era una de mis primeras opciones de donde vivir y esas cosas que tiene una adolescente al pensar en su futuro.
—Debería estar aquí—oí decir a mi padre cuando salí por completo del aeropuerto.
—¿Y el auto?—pregunte.
—Eso es lo que estoy buscando—dice sin mirarme.
—No pienso prestarte más dinero—bufé. Refiriéndome que si teníamos que pagar a un taxi, saldría de su bolsillo.
—No quería que lo hagas—me observa unos segundos.
Murmura algo para si mismo, resople sacando mi teléfono del bolsillo izquierdo de mi cardigan azul. Observe la hora y algunos mensajes.
—Camina princesa—mi padre me apoda.
Lo sigo hasta el estacionamiento, su cabeza gira unas cuantas veces de derecha a izquierda. Solté un bostezo estoy tan cansada que hasta podría invernar, lastimosamente no puedo recostarme aquí.
—Papá—digo.
—¡Ahí está!—celebra con un baile frente al auto.
Suspiro de alivio saca las llaves de su mochila y desbloquea el auto, lo primero que hace es abrir la cajuela para poder poner el equipaje no dude ni un segundo en hacerlo y meterme al auto.
—¿Quieres manejar?—propone.
—¿Lo dices en serio?—alce una ceja.
—Si, ¿Quieres o no?
—voy—digo rodeando el auto.
Londres, aquí voy.