Ahora todo eso no valía lo suficiente como para motivarlo a seguir, ahora eran solo pequeños logros que no levantaban su ánimo para continuar con la vida que estaba llevando. A pesar de ser un hombre joven, se sentía mayor y sin energía. Y sin aquella mujer que amo con locura, a su lado, para impulsarlo como siempre lo hizo, para decirle que él podía y que no debe darse por vencido. Ya nada le quedaba y su alma estaba tan quebrada como su relación con Fernando. - He escuchado decir, que ese día él se iba a suicidar... - ¿Fernando? - Pregunta Carmenza susurrando- Tendría lógica. - Pensaba en voz alta. - No tonta, el patrón. - Se tapa la boca con temor - No creo mujer – Carmenza balbucea con dolor. - Es imposible. - Pues él único que lo sabe es él... Bueno y José que fue a bu

