Intercambiadas..
Una gran ceremonia se celebraba era la unión de dos familias, la novia Camila del monte y el novio Maximiliano King, la joven era casada por un contrato, en cambio el novio lo hacia por obligación...
La noche para consumar el matrimonio había llegado, y el novio había sido embriagado.
-Quita tu vestido ahora mismo y apaga la luz que me das asco, no se como mi abuelo me pudo casar con una mujer tan artificial como tú, no vales ni medio- Maximiliano king botaba pura peste por su boca..
En cambio Elizabeth temblaba del miedo y la indignación, había sido enviada a la habitación de los novios para consumar el matrimonio, ella era virgen y por obligación estaba sustituyendo a la verdadera novia Camila del Monte, su tío le estaba cobrando una gran suma de dinero por haberla criado por muchos años, obligándola a suplantar a su hija a cambio de saldar la mitad de la cuenta o sería echada a la calle y ella no conocía ni tenía a nadie que la pudiese recibir, muerta del miedo y chantajeada por su tío, ella asistió a la habitación, pero nunca se imaginó que ese hombre fuese tan despreciable..
El término desgarrando su vestido para luego adueñarse de su cuerpo, le hizo el amor hasta el cansancio, luego de satisfacer su hombría, el desapareció de la habitación dejándola en un mar de lágrimas, sus palabras antes de salir fueron como una daga en el corazón de la frágil mujer.
-Eres un asco de mujer, por lo menos eras pura, espero que lo hayas disfrutado por que más nunca te volveré a tocar- luego de escupir el suelo salió furioso de la oscura habitación sin mirar atrás.
Lágrimas caían como cascadas por sus mejillas, había sido utilizada, maltratada y abusada, ella no quería eso, ella nunca había pensado que su primera ves sería de esa manera y menos que el hombre la iba a maltratar tanto, ahogada en su llanto fue sacada por el mayordomo de su familia, la dejo tirada en su oscura y pequeña habitación, dormía en el sótano de la casa, esa un espacio que compartía con la despensa y las frías paredes..
Camila fue llevada a la habitación, para simular haber tenido su primera noche con el novio, siendo una farsa, ella era una joven desalmada que se acostaba con cualquier hombre que le gustará, su matrimonio se concretó por un pacto de los mayores años atrás.
Elizabeth era la sobrina de Antony, había cuidado de ella cuando su hermana y cuñado fallecieron en una trágico accidente, la niña había quedado huérfana y su tío tuvo que llevarla a vivir a su casa, siendo ella una chiquilla de cinco años, no recordaba mucho de su infancia, solo conservaba una pequeña cadena y una foto de sus padres junto a ella.
-hija dime cómo resultó todo?- Antony estaba desesperado por saber si el hombre había caído en su engaño..
-Fue todo un éxito padre, ahora solo debemos esperar a que me recojan para vivir en la gran mansión de los King, debemos asegurarnos que la tonta haya quedado embarazada-
Camila sabía que Maximiliano la despreciaba y que solo consumaría el matrimonio en busca de un heredero, ella no pensaba dañar su hermoso cuerpo y necesitaba engañarlo para que el pensara que aún era una mujer pura..
-Prepara tus maletas y Haste la víctima en todo momento, debemos asegurar una buena posición en la familia King, a la tonta la tendré muy vigilada-.
-Gracias padre por amarme tanto-.
Eran simplemente unas arpias y tal para cual, la esposa de Antony era la peor escoria de todos, ella estaba armando una maraña más grande y así quedarse con todo el patrimonio de la familia King.
Un Cuerpo moribundo yacía sobre la pequeña cama, Elizabeth estaba débil por la manera en que el hombre la había tratado, llevaba veinticuatro horas sin comer y ya lágrimas no le quedaban para derramar, no sabía que había hecho en esta vida para recibir tal desprecio de todas las personas que se acercaban a ella, ¿como el hombre no se pudo haber dado cuenta que era la mujer equivocada?. sus cuerpos tenían proporciones muy diferentes, cuando Camila estaba bien desarrollada y sus senos operados, Elizabeth era más baja y con poca carne para ofrecer, todo se debía a la mala alimentación y sus fuerte depresión por la vida que llevaba..
Con ganas de morir y no saber más nada de este mundo terrenal, ella ahogo su dolor en un grito de desahogo, solo pedía ser liberada de esas cadenas que la tenían atada a esa familia..
Julio el mayordomo bajo al sótano para limpiar su pequeño cuerpo y alimentarla, era un hombre robusto de una avanzada edad y con una condición que no lo permitía hablar, su lengua había sido cortada por castigo cuando era joven, había dedicado los pocos años que le quedaban de vida a cuidar y proteger a la pequeña he indefensa Señorita Elizabeth..
-Ayudame a morir julio por favor, ya no quiero sufrir más-. sus brazos se aferraba al abrigo del mayordomo..
Sin poder contestar, el solo derramo lágrimas y la abrazo muy fuerte, como podría atentar en contra de la vida de esa hermosa criatura, ella era la luz de sus ojos.
-me duele mucho mi cuerpo, me siento abandonada por todos, hasta por Dios, ¿dime que puedo estar pagando para que ellos me traten así?. solo recibo insultos y engaños de parte de mi familia Y ese cruel hombre fue igual de ofensivo que ellos-.
Luego de desahogar su dolor se quedó dormida en los brazos de su único amigo, quien la escuchaba y siempre cuidaba de ella, a veces lograba comer una porción de más por que el se la llevaba, quince años de sufrimiento llevaba viviendo en esas cuatro paredes sola.