-.¿Abuelo quieres cargar a la bebé?-. La máscara habia vuelto, ahora Camila estaba sumisa y atenta. -.Seria un placer para mi, dame ahora a la flor más hermosa de este hogar-. Sentado en la gran mecedora el patriarca cargaba a la pequeña Aurora, era tan hermosa y el observaba las facciones de su rostro, sin duda alguna ella tenía la mayor parte de su madre y de su padre tenía las cejas pronunciadas y los labios carnosos.. El acariciaba los cortos cabellos de la bebé y le encantaba verla moverse inconcientemente en busca del pecho.. ((siendo Camila y Elizabeth primas, tenías rasgos similares, solo que la bebé tenía los ojos como su verdadera madre y eso sería la gota que iba a rebazar el vaso)). -.Creo que tiene hambre, mira como se mueve buscando el pecho, creo que se a confundido-.

