Lucrecia lo menos que quería era que Elizabeth estuviera metida en medio del matrimonio de su hija, sin embargo Camila había sido tan tonta que abrió la bocota para decirle a Maximiliano que La mugrosa de Elizabeth era quien les surtía la leche, ella pensaba en solo llevar a la mugrosa un momento para amamantar y luego la haría regresar. -.Elizabeth arreglate vamos a la mansión de mi hija, tienes que amamantar a mi nieta, tu tío y yo hemos Sido muy amables contigo, espero que no mires al esposo de mi hija, dónde lo veas bajas la cabeza y recuerda nunca mencionar lo que sucedió esa noche-. Lucrecia tenía que asegurarse de que ella no abriera la boca, o se le caería el teatro. -.No te preocupes tía, sere obediente-. La depresión se la estaba consumiendo, pero saber que alimentaria a su s

