CAPITULO - 4 -

1645 Palabras
Ella comenzó a golpear con tanta intensidad que entraron en dos bolas –Maldición- Como había metido seguía siendo su turno estaba vez era la mía tuve un golpe de suerte –ella sonrió-trate de metro otra pero yo fue imposible la bola blanca estaba muy mal ubicada , su turno miraba pensativamente la mesa golpeó la bola blanca contra el contorno de la mesa, dicho movimiento rebotó en una bola verde haciéndola que entrara golpea una bola roja y amarilla haciendo que las bolas entrarán sonrió engreída mente. No puedo creer que pueda perder contra una chica, ¿cómo diablos es eso posible? No comprendo, no es que no sepa jugar soy el mejor en este juego, pero tiene algo que hace que pierda la concentración y no pueda jugar bien, si pierdo no es por mi si no por ella. Dios es demasiado bueno en esto, no puedo creer simplemente no se me da la idea de que ella sea pariente de Sam. Se me hizo muy inexplicable que ella era hermana de Sam, Sam era lo contrario a ella, no le gustaba el billar, nunca se escaparía del colegio, era una máquina de hablar y decir unas cuantas estupideces, mientras ella tenía una actitud medio rebelde andaba con García, jugaba billar bastante bien, se escapaba del colegio y apenas la conocía, era serena y creo que le molestaba escuchar la voz de Sam, admitiendo algunas veces quisiera sellar la boca de Sam con sellador permanente. - Es tu turno James.-Dijo interrumpió el pequeño debate que tenía mi cabeza en cómo ella podría ser melliza de Sam-. O piensas retirarte.-Se burló-. Oh, vamos hombre tienes oportunidad de no seguir y así terminar de una vez con esto.-Sonríe-. - Retirarme? Oh cariño que poco me conoces. No soy de abandonar una buena partida como esta. Estas equivocadas si crees que renunciare tan fácil.-Sonreí de lado-. - Sé que te quiere retirar James. Tranquilo yo sabré entender. No es bueno para un chico como tú que una chica le gane en billar mejor dicho lo humille en billar.-Se ríe-. Vamos tiene las cosas más fáciles y ríndete. - No lo haré. - Bueno.-Se encoje de hombros-. Pero deberías hacerlo porque te ganare y tu orgullo no lo soportara. - Claro que no! Stephen James retirándose, eso no está en mi vocabulario.-Dije engreído-. - Claro que si lo que digas.-Dijo poniendo los ojos en blanco-. Es tu turno de jugar.-Me informó-. Quedaban ya pocas bolas que eran suyas –Maldición- ¡Tanto me había pensado! Intente hacer la jugada pero me salió mal ¿Qué me ocurrió? –Ella sonrió fugazmente se colocó en una posición y millas de pensamientos eróticos se me vinieron en la cabeza, estiró el taco hacia atrás haciendo rebotar tan fuerte la bola blanca por sus dos últimas bolas y metiéndola ¡Si yo hubiera ganado por segunda vez! - O si bebé gane de nuevo.-Festejo-. Te lo dije James iba a ganarte. - Sabes lo bajo que ha caído mi orgullo por esto verdad? - Lo sé.-Sonríe-. Tengo chófer por un mes.-Dijo ella triunfante-.  - Si claro !. - Oh vamos no te sientas tan mal, bueno si deberías enviarme una vez a una chica te gano otra vez. - ¿Ahora te burlaras? - ¿Cómo no hacerlo? Si acabo de ganarte además no te sientas mal.-Fruncí el ceño-. Yo siempre gano en todo.-Dados engreída-. Lo hago desde que te gane por primera vez. - Graciosa - Lo sé. - Pero de todas las formas la suerte estuvo de tu parte.-Dije encogiéndome de hombro y no queriendo aceptar mi derrota-. - Sí.-Dijo ella-. Moraleja de la historia.-Puso las manos en el aire haciendo que parezca un letrero-.nunca pero nunca apueste billar con Nikole, si no quieres perder.-Rió-. - Nikole, siempre gana.-Dijo Damián, apareciendo por uno de los costados de la mesa-. Siempre.-volvió a recalcar-. En serio que no la he visto perder en una partida de billar-. Si sabía eso no jugaría con ella pero aquí los dos ganamos yo sería su chófer, así que ella pasaría tiempo conmigo ... ¿Qué estoy pensando? La sala ya estaba con más gente. Alumnos de otro colegio ya estaban ahí jugando, algunos comiendo. Damián, se acercó a Nikole, le susurro algo al oído ella abrió los ojos muy grande y pude distinguir el color de sus ojos medio cafés, pero más claros, ella había muy bajo pero logre escuchar. - Él está aquí, diablos. ¿La puerta de salida está abierta? .- Preguntó-. - Claro vamos.-Dijo Damián-. Pero me debes una. - Ella sonrió-. Y tú tres, vamos.-Ordenó-.James.-Se dio la vuelta y me miro-.Eres mi chofer por un mes que no se te te olvides.-Me guiño un ojo y continuó a Damián-. Al poco tiempo que ella entró entró García, ese era el motivo que ella había abandonado el lugar, Diego, me miró tan mal, fue hablar con Damián, entrecerró sus puños y golpeó el mostrador, Damián, dio unos pasos hacia tras y le Dijo algo a Diego, él se retiró con furia. Mire mi reloj maldije para mí mismo, mi práctica! si llegaba tarde el entrenador me sacara mi puesto maldición y maldición. Salí de la cafetería me había olvidado que vine caminando deje en el colegio mi auto empecé a correr tal vez llegaría a tiempo, minutos después de todo mi cuerpo estaba entrando en calor, ya estaba entrando en el colegio, abrí la puerta de mi auto y saque mi ropa de deporte para ponerme la corrí a los vestidores, para cambiarme, casi nadie estaba en los vestidores me cambia en menos de 4 minutos. Salí al campo y sospechaba que el entrenador no había llegado y el equipo estaba viendo a los porristas entrenar. POV Nikole Tal vez lo que había hecho estaba mal, mierda porque tenía que ser tan impulsiva o porque me gustaba tanto las apuestas o el billar, pero bueno, había ganado al imbécil de James, al menos había una linda distracción mientras estaba en la casa de Sarah -Mierda- Nikole en que estás pensando. Apresure mis pasos para llegar al colegio, Creo que Sam estaría practicando y el imbécil con complejo de Cristian Gray Creo que tenía practicando también, me dirigí al campo de juego y Sam estaba a un lado con su equipo de perras sin neuronas y Stephen bueno él estaba calientendo creo que eso era como todo futbolista, me envió en una de las gradas, saque de mi bolso una barra de chocolate que no sabía que estaría ahí, mi celular y empecé a revisar mis mensajes - Diego: ¿Nikole Dónde estás? te estoy buscando desde que me levante, necesito un favor! O sea que se creía que él? ¿podría tratarme de lo más mal y luego como si nada? y mi dignidad donde se quedaba? Él sabía eso y sabía cómo soy y no le iba a disculpar tan fácilmente. Leí otros mensajes uno de mi padre preguntándome cómo andaba y otros 20 más de Diego. Guarde nuevamente mi celular en mi bolso y miré la cancha de fútbol, los chicos de este colegio no estaban nada mal estaban entre un 8,5 promedio, usaban un short de fútbol n***o con un logotipo que era un escudo en la parte derecha del short una remera negra con franjas blancas y con el mismo escudo en el pecho, las medias negras y todo lo demás. Pero Stephen llamaba mi atención aquel chico con los tatuajes y siendo el chico malo llamaba mi atención, y eso era todo lo que no quería, soy Nikole, que esperaban de mí? si siempre me atrae lo malo. ¿Quién quiere ser una boba princesa que tiene que andar llorando de aquí más allá que encontrara a su estúpido sapo y luego se convertía en su príncipe? A mí no es más bien yo creía que encontrabas a tu príncipe y luego de besarlo se convertía en sapo. Si todos los hombres eran así cortados de una misma tijera. Estuve media hora sentada en el concreto de cemento de la grada luego me levanto tomo mi bolso y empecé a caminar porque me metía estas ideas absurdas en la cabeza, poco tiempo estaba ya estaba de regreso a la casa de Sarah, quien lo piense yo llegando temprano del colegio. - Hola cariño.-Dijo Sarah, cuando entre-. Ah perdón pensé que eras Sam.-Dijo al percatarse que era yo-. - No hay problema.-Dije subiendo las escalera-. - Tienes hambre? .- Pregunté-. - Tú cocinaste? - Sí - Mmm entonces no tengo hambre gracias. - ¿Por qué no quieres comer lo que preparar? - No quiero morir todavía.-Fingí una sonrisa-. - Ah bueno ... ¿cómo te fue en el colegio? .- Pregunté tenía interés en hablar-. - Bien, creo.-Dije de lo más desinteresada posible subiendo los escalones-. Voy a dormir un rato. - No quieres hablar conmigo? - No. - Nikole, sé que no hemos tenido una buena relación madre e hija pero al menos intentémoslo. - En realidad no tengo ningún interés en construir una relación contigo. - Entonces hablemos un poco. - No me gusta hablar mucho.-Fue lo último que le dije y subí a mi habitación-. Me canso en la cama con el uniforme puesto estaba mirando el techo de la habitación, aunque no lo quería aceptar tenía un buen día, conseguí un chofer sexy que tenía complejos de ser el protagonista de 50 sombras de Grey, Diego está enojado conmigo, yo burle de Sam, y vi chicos lindos. ¿Qué más pedir? Tome mi celular y marque un número que sabía ya de memoria espere a alguien atendiera y así fue después de los tres pitidos me atendió con su hermosa voz. - ¿Hola servicios de prostitutos? .- Bromee-. - Sí ¿Qué servicios quiere el completo o solo sexo? .- Respondió aguantándose la risa-. - JAJAJAJA.-Reí-. Si es gratis quiero un combo completo.-Reí-. ¿Cómo estás maldito rubio teñido? .- me burle-. - Ya te dije que soy, rubio natural. Deja de decirme así estúpida. - Relájate hombre bueno más bien, relájate mala imitación de hombre.-Me reí-. - En serio te matare Nikole. - Pensé que había llamado al servicio de travestis.-Me reí sin parar-. - Listo ahora si te matare. - Ok, ok como tú digas querido amigo.-Volví a reír-. ¿Cómo estás?
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