»»»Vuelvo a casa y me dirijo hasta el despacho, abro la puerta y no encuentro a Santiago, imagino que no está en casa. Subo hasta la sala de estudio y empiezo a ser las tareas, minutos después llega Cris y le pido ayuda en unos ejercicios que se me estaban haciendo difícil. Su explicación fue mejor que la del profesor, es un excelente alumno y yo me esfuerzo por serlo. Luego de terminar paso a la habitación de Don Edgar el anciano aún duerme, salgo de aquella habitación y me dirijo a la pequeña terraza donde paso momentos mágicos con mi San. Al abrir la puerta me quedo sorprendida que él esté aquí. Fuma un tabaco y eso me molesta, camino hasta él parándome a su costado, quito de sus manos el tabaco y lo apago en la escotilla. Sus ojos negros me miran de una manera que no logro comprender

