Autor: Kevin Cevallos camina a pasos rápido, abre la puerta del auto y espera a que su esposa ingrese. Está última camina maldiciendo en sus adentros, recuerda cada segundo en que la mano de Santiago sujetaba la de Erika. —¿Por qué no lo dijiste?, ¿por qué ocultar algo así?— increpa con la sangre hirviendo. —Yo no sabía que eras primo de Santi… —Santi?— Kevin sonríe al morder su labio y presiona su barba con los dedos —¿Así le llamabas antes? —Anabel asiente soltando un suspiro— Bien, de ahora en adelante será Santiago para ti— escupe rabioso y camina hasta el otro lado. —Cariño, ¿Estás enojado? —Si. Porque yo jamás me esperé esto. Anabel pone los ojos en blanco, en realidad le importa un comino si su reciente esposo está enojado, a ella solo le importa destruir a Santiago, y p

