—Déjame Amarte– susurra. —Demian– es lo único puedo pronunciar. Sus ámbares me atraviesan, expectantes y ansiosos por ver mi reacción, reconozco esos ojos y esa peculiar manera de ver mis labios. ¡Demonios! Le recuerdo, ahora entiendo lo que me decia en aquella borrachera que se puso por mi causa. Me he besado con él en aquel tiempo, como es posible que le haya olvidado. ¡Oh claro! Mikael es la razón. —Kiera, cree lo que te digo– pide. Dejo escapar el aire en un gran suspiro, me dejo caer en su cuello mientras nos seguimos moviendo en la pista, su mano acaricia la parte baja de mi espalda con el cuidado de no provocar mis partes sensibles. ¿Quiere amarme? Cuando se ha enamorado de mi, bueno eso significa esa petición ¿O no? Me ama, pero no sé si puedo permitirlo, esto es demasiado p

