Capítulo 4.

1659 Palabras
Grace. Caminé a mi salón de Lengua con los libros pegados en mi pecho, mordiéndome el labio y mirando el piso ¿Por qué? Porque no podía dejar de pensar porque carajos Oliver estaba con Marie. Su promesa de hacerme la vida imposible se está empezando a cumplir, pero no la dejaré hacerlo ¿Cómo? Ni puta idea. Caminaba tan distraída que choque con alguien y todos mis libros saltaron. Genial. ― Lo siento, caminaba distraída y no te vi. ― Dije ― No importa. ― Dijo el castaño mientras recogía mis libros, me miro y lo miré. Carl ― Ah, eres tú. ― Dije, haciendo una mueca de desaprobación procurando que no la viera ― ¿Esperabas que fuera alguien más? ― No, esperaba que no fueras tú. ― Exclamé caminando y evitando ― ¿A dónde vas? ― Preguntó tomando mi brazo. ― ¿Importa? ― Pregunté primero. ― Dijo ― Lengua. ― Contesté zafándome de su agarre y caminando al salón. ― Voy contigo. ― j***r, hey, nadie te invito. Seguimos caminando hasta llegar al salón donde me senté y Carl, por suerte, se sentó en otro lugar lejos de mí, pero aun así me miraba raro desde la distancia. Llego el profesor indicándonos que teníamos que hacer un trabajo, con calificación, que designaría parejas, etc. Hasta ese momento mi día era normal hasta que el maldito profesor nombro mi nombre ― Grace con Carl. ―Joder, no me podía tocar con otra persona, no, tenía que tocarme con ese...tipo. Carl sonriente se acercó y se sentó a mi lado. ― Hola otra vez. ― Hola, comenzaré el trabajo. ― Entre menos hablara con él, menos estaría con él y si era necesario haría el trabajo yo sola, en mi habitación, pero lo más importante, lejos de él. ― Déjame que te ayude. ― Tomó la hoja que estaba en MIS manos e hizo un movimiento extraño sacando la hoja, pero en ningún momento perder el contacto físico. Comenzó a rellenar la hoja con la tinta del lápiz y la estúpida goma se cayó, me agaché para recogerla al mismo tiempo que él se agachó haciendo que termináramos muy cerca, demasiado cerca. Mierda, Carl se acercó a mí y justo en ese momento corrí mi cara y él besó mi mejilla. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera corrido la cara? Me hubiera besado probablemente, pero gracias a Dios moví la cara, recogió la goma y siguió escribiendo, su mano agarro mi mano y la enredó de forma rara e incómoda, ¿Que hice? Coger mis cosas, la hoja y guardarla en el bolso para salir prácticamente corriendo del salón, Carl salió detrás de mí, pero yo no pare y llegue a la torre de chicas, allí baje el ritmo, pero Carl aún seguía detrás de mí. ― Hey, ¡Grace! ― Gritó y me detuve, estaba enfrente de mi puerta, por suerte. ― ¿Qué quieres? ― Pregunté. ― ¿Qué te ha pasado? ― Preguntó de vuelta. ― Carl, estuviste a punto de besarme, si no corro la cara me das un beso, Carl tengo novio. ― Dije ― Lo siento, es que me gustas. ― Tengo novio. ― Repetí. ― Es un nerd. ― Completó y le devolví una mirada cargada de reproche e indignación. ― ¿Y eso que te importa? Tú solo aléjate de mí. ― Saqué la llave del bolsillo trasero y comencé a abrir la puerta. ― Grace, es un nerd, yo soy mejor que él, dime, ¿Qué tiene él que no tenga yo? ― No importa si es un nerd o no, ¿y tú que eres? Solo el chico del Starbucks, nada más que eso. ― Contesté. ― ¡Grace! ― Oliver se acercaba a nosotros con la mirada fría, sobre todo cuando miraba a Carl. Dios, Oliver gracias por llegar. Corrí a sus brazos y lo besé. En tu jodida cara, Carl. ― Bueno, te veo mañana, Grace. ― Se acercó y beso mi mejilla, pero tomo más tiempo del que ameritaba. ― Piensa en lo que te dije. Dicho eso, simplemente se fue. Cuando ya estaba lo suficientemente lejos para que no nos escuchara, Oliver Preguntó: ― ¿Qué te dijo? ― Preguntó. ― Nada, es un idiota. ― Concluí. ― No has contestado mi pregunta. ― Contraatacó Oliver. ― Tú tampoco responderías a la mía si la hiciera. ― Respondí cuando recordé lo de Marie. Oportunidad perfecta para preguntarle e intentar que me responda, bien Grace ― ¿Qué pregunta? ― ¿Qué hacía Marie Black en tu cuarto ayer? ― Pregunté cruzada de brazos y con la ceja levantada, el trago saliva y abrió la boca para hablar, pero apenas un segundo después la volvió a cerrar, dejándonos envueltos en un silencio incómodo y un intercambio de miradas interminable. Oliver. Joder, me descubrió, todo el esfuerzo que hice para que no se diera se fue ¿Donde? ¡A LA MIERDA! Me descubrió y no sé qué decir. Mierda, ¿Qué diría Thomas en estos casos? Seguramente tendría que ver algo con follar. Piensa Murphy, piensa. ¡Ya se!, le diré que le tenía que entregar algo y ella fue a mi cuarto y bum! Tengo una historia lista para contar. Detesto mentirle a Grace, pero es el único camino que tengo. Si le dijera la verdad seria como: "La verdad es que Marie apareció por mi cuarto ayer porque se desnudó frente a mí, la obligue a salir y ella no quiso, llegaste, la escondí en el armario y le dije que se largara, juro venganza y se fue" Y ella reaccionaria así: "Oh, no importa Oliver, vamos y olvidemos todo, después de todo no es tu culpa" Pues claro que es mi culpa, mi puta culpa por no haber cerrado la jodida puerta con llave. Abrí la boca para contestar: ― Ella...ella buscaba unas notas de Geografía Universal. ― Respondí. Thomas, amigo mío necesito clases para saber mentir porque esto me está saliendo peor que la comida de Greg, o sea, pésimo ― Ah. ― Dijo mirando para otro lado, fui hacia ella y la abracé y la bese, así se quedaría tranquila y no me reventaría mentalmente con todas sus preguntas. Nos recostamos en su cama, y yo jugueteaba con su mechón de pelo mientras ella se quedaba quieta. Di algo que no sea un simple "Ah" Dios, su silencio me está preocupando y j***r, ¿Me habrá creído? Realmente soy un maldito mentiroso sin huevos para decirle a su novia que su ex―mejor amiga se plantó enfrente de su novio, desnuda. Mi estómago se retuerce de tan solo recordarlo, es que no me imagino a otra persona desnuda frente a mí que no sea Grace. ― ¿Estás bien? ― Pregunté. ― Sí. ― Contestó casi en un susurro. Okey, no lo soporto más. ― Ella no vino por notas, vino por otro motivo. ― Murmuré, ella se levantó, puso su mano izquierda en mi pecho y me quedó mirando con sus ojos preocupados. Grace. ¡Lo sabía! ¡Oliver me estaba mintiendo! Lo bueno de conocer a tu novio es que sabes cuando está mintiendo y cuando no. ― ¿Qué motivo? ― Pregunté. Hubo un largo silencio hasta que Oliver se mojó los labios para seguir hablando ― Ella vino a… ― Thomas entró por la puerta bruscamente y con la respiración agitada. Tuvo que apoyar sus manos en sus rodillas e inclinarse hacia adelante para poder recuperar el aliento. ― ¡MIERDA THOMAS! ― Grité, asustada ― Tienen que ir a ver esto. ― Dijo, aun con la respiración entrecortada. Nos levantamos con rapidez y empezamos a correr a no sé dónde. ― ¿Dónde vamos, Lennox? ― Pregunté aun corriendo ― A tu cuarto. ― Gritó. Entramos a la torre de chicas, subimos las escaleras y todos estaban fuera de mi dormitorio, empuje a la gente y entre a mi cuarto. Esto es impactante. En las paredes de mi cuarto están escritas las palabras "Ámame" con pintura blanca y mierda, mis almohadas están todas rotas, mis libros esparcidos por la habitación, mis espejos rotos, mi maquillaje esparcido por todas partes al igual que mi ropa. ― Pero que mierda… ― Susurró Oliver. Quien estaba mirando hacia el techo, dirigí mi mirada hacia arriba y vi las grandes manchas de pintura que tenía escrita la oración: "¿Qué tiene él que no tenga yo?"  Inmediatamente se me vino la imagen de Carl pintando mis paredes, pero las borré de mi mente. Si se lo decía a Oliver seguro que habría sangre de por miedo, conociéndolo, no dudaría en golpearlo hasta dejarlo en la enfermería. Por la puerta entraron Danielle y Emily, empujando a la gente, bueno, Emily empujaba y Danielle pedía perdón a su nombre. ― Córranse idiotas, mi amiga está dentro. ― Pude ver a la gente c******e y la cabellera rubia de Emily aparecer para correr a mis brazos. ― Esto es un puto... ― Danielle no la dejo terminar ― Acoso. ― Terminó. ― Exacto. ― Contestó Emily. ― ¿Qué tiene él que no tenga yo? ― Repitió Danielle. ― Este es un chico. ― Susurró Emily. Apareció el director por detrás de toda la gente que estaba observando el espectáculo en el pasillo. ― ¿Jones? ― Preguntó el director y me acerqué a él. ― Soy yo. ― Estuvimos revisando las cámaras de seguridad, no hay ningún registro de alguien entrando al pasillo de chicas, cortaron el registro por cerca de media hora. ― Dije mirando el piso ― ¿Y eso significa algo? ― Pregunté ― Que esto no lo pudo hacer solo, tiene que haber alguien más. ― Susurró. Oliver me abrazo por la cintura y se quedó impactado con las palabras del director, pero ahora la pregunta del millón. Si fue Carl, ¿Con quién más lo hizo? Wow, tenemos mucho que investigar. 
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