Lo que menos se imaginó Michael cuando aterrizó su avión es que lo iba a estar esperando en el aeropuerto su amigo Jake con cara de preocupación.
-Hola Jake hermano cómo estás ?- fue lo primero que le dijo cuando lo vio este le contesto dándole la mano y abrazándolo y le dijo
-Acá estamos un poco preocupados por esta situación...-
-Sí Mía algo me algo me contó-
-La verdad que nuestras mujeres están desesperadas, obviamente opaca un poco la fiesta de acción de Gracias. -hizo una pausa mientras encendía el auto - estamos todos muy preocupados realmente...una mujer, allá, nosotros lo sabemos bien- y lo miró fijo.
Con seriedad. Y claro que Michael lo sabía. Por eso se había desesperado cuando su hermana Calixta incursionó en el ejército Kurdo de mujeres, tres meses se demoró en ubicarla y fueron de los peores de su vida. Allá los hombres no respetaban a las mujeres...los paramilitares, o sea mercenarios, tampoco lo hacían...incluso colegas de él. Claro que nunca había tenido a alguien así bajo su mando pero las violaciones eran frecuentes en el ejército y no solo en territorio enemigo. El había tenido problemas con un sargento de otro pelotón por eso. A Michael se le había enseñado desde pequeño a respetar a las mujeres, y también a cuidarlas. El conscientemente sabía que muchas podían cuidarse solas pero era más fuerte que él. Un sentido de responsabilidad reforzado tanto por su madre como por su padre desde la cuna.
Cuando llegaron al hotel, Jake se largó no sin antes decirle que se ponía a disposición... allí y lo esperaban Tony, su hermano, y su cuñada Mia. Y para su completa sorpresa una pareja que no conocía personalmente pero si sabía quiénes eran, los padres de Amal.
Tony los condujo a una oficina y ahí directamente fue que tuvieron la charla. El con los padres de Amal. Y también estaban Tony y Mia de testigos de la conversación.
-Hola qué tal mucho gusto yo soy el padre Amal- lo saludo David Rubinstein extendiendo su mano.
Eran una pareja de más o menos la misma edad que sus padres de entre 55 y 65 años, la mujer era muy parecida a Amal Solo que tenía los ojos verdes y era un poco más baja, el padre en cambio era alto y delgado y de pelo entrecano.
-La verdad que intentamos contactarnos con nuestro hijo pero resultó imposible usted ya sabe cómo es esto- le dijo el padre a Michael.
Claro que el lo sabía, el hermano de Amal, Isa era un agente secreto para Mossad (la agencia de inteligencia israelí) con tentáculos por todos lados por lo cual seguramente estaba en alguna misión y por eso su familia no había podido contactarlo.
-No hay problema , aquí estoy para ayudarlos en lo que necesiten. Cuéntenme todo lo que sepan-
Fue Tony en ese momento el que intervino.
-La verdad es que no sabemos demasiado... contamos contigo para que puedas interceptar los mails que envió la prima de Amal para ver el contenido y para ver si son realmente fidedignos.- su hermano tenía el rostro preocupado. Su mujer se había acercado y él paso un brazo tranquilizador sobre sus hombros.
- Imagino que luego de haber estado tanto tiempo trabajando en Afganistán tendrás contactos aún alla.- completó
Michael en el camino hacia Las Vegas había empezado a contactarse con gente de allí por supuesto. Y si tenía contactos no solo en Afganistán sino también en el ejército de mujeres Kurdas desde la ocasión en qué ocurrió lo de su hermana del Calixta y hermana de Tony también.
- Está bien no hay problema, yo me voy a ocupar de extraerla pero necesito saber lo que ustedes saben- dijo él.
Mia le respondió entonces, su rostro compungido.
- En realidad no le avisó a nadie... simplemente dejó un mail programado que nos llegó cuando ya estaba en viaje hacia allá y luego perdimos completamente el contacto.-
El asintió mientras su mente trabajaba en eso.
Miro a los padres de la doctora, ambos lucian muy preocupados del otro lado de la gran mesa de directorio que ocupaban en la gran oficina donde los había puesto a todos su hermano Tony.
- Y qué me pueden decir ustedes?- dijo mirándolos de frente...- cualquier información por mínima que sea es de relevancia-
La madre de Amal que estaba prácticamente quebrada lo único que le dijo gue
-Creo que es por mis sobrinas las hijas de mi hermano...- y sollozo. David las abrazó.
Este retomó la conversación mientras abrazaba a su mujer que se largó a llorar desconsolada.
- Nosotros con mi mujer nos conocimos cuando éramos muy jóvenes ambos- le dijo, cosa que de hecho Michael ya sabía pues conocía toda la historia de memoria.
- Yo era un joven norteamericano de ascendencia judía que fue a realizar unos contratos a Afganistán y ahí la vi a ella y me enamoré perdidamente a primera vista.- le dijo el hombre mayor con pasión.
Michael observó a la mujer que a pesar de la edad que tenía estaba muy bien, era aún muy atractiva. El comprendía perfectamente que el joven se hubiese deslumbrado por la mujer afgana cuándo esta era una jovencita.
-Fue mutuo...ella también se enamoró de mí. Pero por supuesto la familia la hubiera lapidado si se hubiese puesto de novia conmigo, así que simplemente huimos el país y nunca más lo pisamos.-
Hizo una pausa para aspirar.
- Desde que a mi hija se casó nosotros perdimos un poco al contacto ya que no estábamos muy acuerdo con ese matrimonio y de hecho hace poco volvimos a vivir en Estados Unidos, pues estábamos en nuestra sede en Israel.- explicó el hombre
- Y hasta dónde sabemos ella nunca fue Afganistán y por lo que pudimos averiguar consiguió un pasaporte con su apellido materno.-
Interesante pensó el, ya que la mujer había tomado al menos la precaución para no entrar como norteamericana con apellido judío en territorio afgano siendo mujer. De tonta no tenía un pelo, evidentemente.
Mia acotó en ese momento -según lo que pudimos averiguar a través de sus conocidos y amigos médicos, entró como médica de la Cruz roja a Afganistán.- su voz estaba marcada por la ansiedad. El lo entendía ya que era una de sus mejores amigas. De hecho había asistido al parto de su sobrino, hijo de Mia y Tony y de la hija de su primo, Lucas Taylor. Incluso en el parto de la hija de los suegros de este.
Jake se había retirado ni bien lo había dejado en el hotel y había vuelto con su mujer que también era amiga de María, estaban realmente todos muy preocupados...la doctora tenía mucha gente y muchos amigos que se preocupaban por ella y a pesar de que estuviese distanciada de sus padres era claro que estos también se preocupaban.
El padre de la mujer en ese momento agregó
-Fuimos unos tontos no debimos haber perdido el contacto con nuestra hija tanto tiempo- negó con la cabeza apesadumbrado.
- Lamentablemente cuando ella se casó se hizo una brecha inquebrantable entre nosotros y no supimos como subsanarlo o hacer las paces con ella.-
Michael asintió con la cabeza
-No se preocupe señor Rubinstein, yo voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para traerla con nosotros a salvo-
Y aunque Rubinstein no lo conocía esa era una promesa Falcone que nunca se rompía.
Iba a traer a la doctora de vuelta a cualquier precio. Fuera como fuera.