Quisiera gritarle al mundo que aún te amo, quisiera poder arrancarme tu amor de raíz y no sentirme abandonado, no sentirme culpable por tu partida, por no ser lo suficiente bueno para protegerte, para acabar con el villano y darte el final feliz que te merecías. Siempre fui un idiota y ahora estaba pagando el precio a mi idiotez.
Siempre me creí el mejor agente, el imparable Nerón pero ahora me doy cuenta que no soy indestructibles, que no soy imparable porque tu perdida me devastó, porque tú muerte me derrotó cómo nunca nadie más lo había hecho.
Desearía poder ser como el ave fénix y renacer de mis cenizas, porque en eso me estoy convirtiendo, en cenizas que serán llevadas por el viento en algún momento. ¡Ja!, increíble como el imparable agente de una organización secreta podía estar sufriendo por amor y no por un amor cualquiera sino por uno fuerte, intenso y cargado de locura.
Porque eso éramos tu y yo, un par de locos rompiendo las barreras de la lógica, rompiendo los esquemas de lo esperado. Un par de dementes rompiendo las reglas sin pensar en las terribles consecuencias.
Y esas acciones nos pasaron factura, nos arrancaron de la vida del otro más de una vez... pero siempre volvíamos, éramos como un boomerang, que al final del día siempre regresa con su dueño.
Pero ahora no es así, ahora se ha marcado un final eterno y desgarrador que duele en el alma, que provoca que las lágrimas de mis ojos broten casi sin dar cuenta; estuve tantas veces bajo la sombra de la muerte, ví morir a miles de personas inclusive por mis propias manos que eso me hizo sentir invulnerable, me hizo sentir que la sombra de la muerte era parte de mi y nunca me haría sufrir porque estaba demasiado acostumbrado a ella.
Pero me voy cuenta que no era así, que después de todo no era indestructible y que Hisana Maxwell era mi destrucción, siempre lo supe, que amarla se convertiría en mi talón de Aquiles y que todo seria un desastre cuando eso ocurriera. Y ahora no sé que hacer con mi vida, con esos sentimientos descontrolados que surgieron dentro de mi.
Jajaja... reír en medio del dolor, reír de la ironía de la vida, reír para evitar llorar por lo injusto del destino, reír para evitar lamentarme por el tiempo perdido y por lo que me negué a vivir. Se que yo fui el causante de tu fin, porque de no ser por la amenaza a mi cabeza tu jamás hubieras vuelto a mi...