POV: ALINA
CAPITULO 1: BUSQUEDA DE INSPIRACIÓN.
Mis ojos están fijos en la hoja de Word, mis dedos se mueven sobre el teclado de mi laptop, pero no escribo absolutamente nada. Sé que quiero hacer esto, pero las palabras están atoradas en la punta de mis dedos y no sé como plasmarlas en el documento.
He entrado a un curso de escritura creativa, desde siempre he amado los libros, quiero ser escritora desde que tengo uso de razón y ahora que he podido pagar unos cursos y comenzaré a escribir mejor que unos simples párrafos sin importancia, o al menos eso es lo que espero, las clases parecen no haber hecho efecto aún.
Mi profesor ha dicho que busquemos inspiración, que salgamos de la zona de confort, que viajemos, que escuchemos música y disfrutemos de cualquier pequeña cosa que se nos presente, que así es como la inspiración llega a él, que hay que investigar, adentrarse en el mundo, leer mucho y comenzar a escribir borradores.
Y es lo que he hecho.
Tengo bastante experiencia en el amor por todos los libros que he leído, desde clásicos hasta los últimos publicados, conozco tanto de los temas del momento que he intentado de todo, pero sigue faltándome algo… Tengo que experimentar yo misma eso del amor.
Pero es bastante difícil que el amor me encuentre cuando yo solo he pasado mi tiempo en casa, no salgo de esta a socializar mucho y tampoco intento hacer algo para cambiar eso y ahora me estoy dando cuenta de que así el amor jamás llegará a mí.
Dando un suspiro tomo mi celular y mando ese mensaje que estaba evitando.
“Acepto, quiero ir contigo a esas carreritas de miedo… pero júrame que nada malo va a suceder”
Mi mejor amiga, Antonella, tiene un novio que es corredor de carreras de motos, sé que lo hacen de manera ilegal, pero por el momento nadie ha dicho nada mientras los policías corruptos sigan recibiendo su pago. Ella siempre me ha hablado de él y de los amigos de este, son bastantes chicos adictos a las motos y probablemente allí pueda conocer a alguien que me sirva de inspiración, con el que pueda conectar, crear mi propia historia de amor y escribir sobre esto. Supongo que eso es lo más fácil.
“¡Si, por finnnnnn!” veo que me llega un mensaje. “Pasaré por ti a las diez”
“Acá te espero”
Muerdo el interior de mi mejilla, no sé que tan buena idea es, pero no me puedo arrepentir, tengo que buscar esa inspiración.
Mi mejor amiga llegó justo a las diez por mi en su auto que tenía la bocina encendida a todo volumen.
―¡Sube Alina! ―me grita desde adentro, niego con mi cabeza divertida y entro al auto.
―Quiero decirte que hoy haré lo que jamás hago, no me dejes ser la misma boba de siempre, necesito conocer a chicos, divertirme y gozarme la vida.
―Conmigo lo harás magnifico ―ella grita y acelera el auto.
Es una burra tras el volante y aunque lo sabe y se lo digo casi siempre, le da igual.
Cuando llegamos al lugar, vi el montón de gente que ya había en el lugar y el rugido de las motos le hacían competencia a los grandes parlantes que tenían música muy fuerte. Mi corazón comenzó a acelerarse con un poco de miedo, tenía muchas expectativas de esta noche, pero igualmente también tenía muchísimos nervios.
Al bajar del auto, debía tener cuidado de no ser arrollada por ningún idiota montado en esas cosas de dos ruedas… Por dios ¡Las motos me han dado pánico siempre! Y he venido a buscar a un amante de ellas, ¿es en serio? ¿Qué tan pequeño tengo mi cerebro?
Muerdo mi labio inferior mientras me agarro con fuerza al brazo de mi mejor amiga y miro alrededor, la mayoría de personas viste de n***o y chaquetas de cuero con pines de bandas de rock, botas que podrían estripar una pequeña ardilla sin ninguna contemplación y mientras yo visto un vestido floreado junto con una chaqueta de jean y mis infaltables converse negras. Parezco una oveja entre una manada de lobos.
―Oh mierda, ¿por qué me dejaste venir así vestida? ―pregunto en un quejido a mi amiga.
― ¿qué dices? Pero si estas muy linda.
―¡No encajo en el lugar! ―ella bufa y me ignora mientras me sigue arrastrando hasta donde hay un montón de motos estacionadas.
Quisiera dar media vuelta y volver a casa, pero me prometí que no lo haría, tengo que salir de mi rincón de soledad y hacer amigos. ¡Mi novela necesita de mí!
Llegamos a una zona en la que Antonella comenzó a saludar a un montón de personas y a presentarme como su mejor amiga, yo solo daba una sonrisa incomoda, tanto que mis mejillas comenzaron a doler. Al principio yo estaba muy incómoda en medio de tantos chicos y alcohol, no estaba acostumbraba a eso y sabía que no encajaba con ellos, jamás había tomado una sola gota de alcohol, así que estaba sobria, aburrida e incómoda.
Hasta que lo ví a él.
Me encontraba sentada como un hongo en medio de parejas hablando, besándose y hasta algunos un poco más sobre las gradas en las que veríamos la carrera de motos.
Cuando mis ojos conectaron con los suyos, yo sentí una conexión tan fuerte que incluso olvidé como era que se respiraba, sus ojos oscuros me miraron por unos cuantos segundos antes de sonreír de medio lado y desordenar su cabello, el cual era más largo en la parte de arriba y corto en los laterales.
Se acercó con bastante confianza a una moto de color rojo bastante grande e imponente, jamás había visto una moto tan grande como esa y muchas del lugar eran parecidas, pero la de él sobresalía por sobre las demás.
―Es un bombón, lo sé.
Había hablado mi mejor amiga en mi oído, yo no le respondí, definitivamente sí que era todo un bombón, lo miré por bastante tiempo mientras lo veía saludar a
—Vamos, te lo presento — me hice hacia atrás en ese instante.
—No, ni loca, a mí no me presentes a nadie — sé que la idea de venir a este lugar era esa misma: conocer personas.
Pero cuando ya sentía que el momento se acercaba, me daba mucho más miedo, era autentico pánico escénico.
—Vamos, te caerá muy bien.
Mi mente en ese momento maquino mil y un escenarios de cómo salir de ahí.
—Ahí vienen —había mirado el lugar al que señalaba mi mejor amiga, el chico de ojos oscuros estaba saludando a nuestra dirección con un gesto de mano.
Antonella logró llevarme a la fuerza hasta el chico de cabello n***o, me rehusé como pude para que no me llevara, pude ver que el chico que estaba al lado del de la moto roja era el novio de mi amiga y por eso ella estaba mucho más emocionada por llegar a ese lugar, no me pude resistir mucho tiempo, cuando se trataba de Nicolas ella sacaba fuerza de no sé donde y fue tanto que de un momento a otro mi cuerpo impacto con el chico sexy cuando ella me empujó para ir a abrazar a su novio.
— ¡Lo siento! — exclamé muy avergonzada.
Sentí como una mano grande se posaba en mi cadera, sentí una corriente que pasaba por todo mi cuerpo.
— No te preocupes, no pasa nada.
Mi mejor amiga me miró con un poco de miedo, mi ceño fruncido le había expresado cuán enfadada me encontraba en ese momento.
— Bueno bueno, esas no son maneras de que se conozcan, Josh, brother, te presento a la linda Alina— mordí mi labio inferior al sentir la mirada del tal “Josh” sobre mi.
Ponerle un nombre a aquel chico guapo ya generaba una gran aceleración en mi corazón y mi mirada se rehusaba a hacer contacto con la de él.
—Ehh, tengo que hacer una llamadad — comenté antes de salir corriendo.
Ni siquiera sabía a dónde iría, el lugar estaba repleto de ruido, no encontraría un solo lugar en el cual pudiera hablar con tranquilidad por teléfono, además, ¿a quién carajos iba a llamar? Si mi madre se enteraba de que no estoy en casa fijo me crucifica y mi mejor amiga esta también en este lugar, que idiota he sido.
Al igual de amargada también me iba a quedar solterona ¡Ni mi primer beso he dado!
Y es que siempre que me gustaba un chico comenzaba a actuar raro y llena de miedo. Quería echarle la culpa a mi papá por el temor que le tenía a los hombres, yo no quería que a mí me hicieran lo que papá le hizo a mi mamá alguna vez, yo no quería sufrir en manos de un hombre, no quería ser como mamá, temerosa de alejarse del lado de un hombre que le hacía daño y la maltrataba.
Me alejé lo más que pude del lugar, la música aun sonaba fuerte junto con el rugido de las motos, pero al menos ya podía respirar con tranquilidad, hasta que sentí unos fuertes pasos tras de mi y supe que tan segura ya no estaba.
—¿Pudiste hacer la llamada? — miré con temor hacia atrás.
Josh me miraba con una sonrisa entre burlona y amable.
No respondí al comentario de Josh, ya se había dado cuenta de que solo había huido del lugar y que mentí acerca de la llamada. Me senté sobre la banqueta y solté un suspiro antes de elevar mi mirada y poder verlo… Dios, de cerca es mucho mas guapo que de lejos.
— Nunca te había visto por acá, se me hizo muy raro que Anto me haya dicho que eres su mejor amiga de toda la vida pero jamás te haya visto.
—Es que si no te das cuenta, yo no encajo aquí.
Él enarco una de sus cejas y me miro de arriba abajo, su mirada recorrio tan lentajmente mi cuerpo que senti como la boca se me secaba y agradecí estar sentada porque mis rodillas estaban temblando.
―Lo veo, pero yo puedo hacer que si encajes.
Fruncí mi ceño.
―¿Cómo?
―Corre esta noche conmigo.
Solté una fuerte carcajada.
―No hay ni una mínima posibilidad de que yo me suba a una moto que va a cien kilómetros por hora con un desconocido. No hay manera.
―En realidad es a más de 180 kilometros por hora ―abrí mis ojos con horror, levanto sus manos riendo ―tranquila, yo soy el mejor de aquí, no te va a pasar nada.
―No me puedes asegurar eso.
―Si puedo y lo estoy haciendo.
―Corre conmigo y lo verás.
Mordí mi labio inferior pensando si sería una buena idea o no subirme a la moto de alguien que no conozco, pero para eso había venido, ¿no?
―Hecho.