nueve meses atrás…
-Vida ya llegue -dije completamente exhausto, luego de dos trasbordos para poder llegar a Portland donde se encontraba mi hogar, donde vivía con mi esposa, el amor de mi vida, la madre de mi hijo, mi pequeño retoño el cual no alcance a conocer por estar en un viaje de trabajo impuesto a última hora, y del cual jamás pensé definiría el resto de mi vida- amor, de veras lo siento, -grite mientras caminaba hacia la habitación, el sol ingresaba por una de las ventanas y podía ver que la cama se encontraba hecha- ¿porque esta tan sola la casa?, que pasa con el personal y Juanita ¿dónde fue?.- pregunte al aire sin recibir respuesta alguna mientras desabrochaba los primeros botones de mi camisa. Una vez en el cuarto me sorprendí al no ver a Cecil, a donde habría ido. Una sensación de desesperación comenzó a inundarme por lo que llame de inmediato a su móvil el cual me envió al buzón de mensajes. - cariño ¿dónde estás? – me pregunte a mí mismo y en un acto reflejo camine hacia mi despacho pensando que allí se encontraría navegando en la red mientras imagine podría estar buscando algún destino al cual viajar como lo hicimos millones de veces para pasar juntos algún tiempo a solas, pero en este caso buscando reparar lo que estaba roto de nuestra relación.
Me sorprendí al no encontrarla en mi despacho, más la sorpresa fue aún mayor al descubrir que sobre el escritorio yacía una carta encima de unos documentos que mis ojos no daban cuenta de los que declaraban… Cecil me había dejado los papeles del divorcio firmados- respiré hondo me inundaba una sensación de desesperación y angustia. Me di valor, respire profundo intente serenarme... pues en el fondo esperaba que algo asi ocurriera pero jamas pense que tan pronto. Una vez ya sereno comencé a leer la carta que ella escribió bajo su hermoso puño y letra.
Emilio
Te amo más de lo que puedo soportar, pero estos meses sin tu compañía y sintiéndome completamente abandonada me hicieron replantear mi vida. Aquí te dejo los papeles del divorcio, espero seas feliz junto a Carrie, tu madre siempre tuvo razón, yo jamás podría estar a tu altura, ella ya me lo había advertido, comprobé hace unas horas que tu amorío era real, aunque en muchas ocasiones lo negaste. Vi las fotos de ustedes juntos en Turquía y eso a parte de todos tus abandonos me bastaron para tomar la decisión, renunciar a ti y dejarte el camino libre.
Para tu suerte ya no hay nada que nos una así que dejo todo saldado quédate tranquilo que no busco dinero ni nada que venga de tu parte. Por ahora no me queda más que decirte que te dejo el camino libre para que encuentres tu felicidad que claramente no es a mi lado.
Me dolía ver que tus ojos ya no tenían el mismo brillo al verme como cuando éramos más jóvenes y te sentías enamorado de mí, acepto que la culpa es de ambos, pero ya no soportaba más tu indiferencia por lo que me voy. No me busques se feliz.
Cecil.
finalice la lectura e inmediatamente sentí que me faltaba el aire, mi pecho dolia, pense que un ataque cardiaco me estaba ocurriendo y sinceramente habria sido menos terrible que darme cuenta de que la había perdido por imbécil, ella ya había decidido por ambos y sabía muy bien que cuando mi mujer decidía algo no había marcha atrás. me quedé en silencio y este fue ensordecedor, la realidad me golpeó en tan poco tiempo y no la acepto, mi matrimonio no estaba acabado y ella se equivocaba, si tuve un amorío con Carrie meses atrás, no puedo negar lo evidente que fue esa situación para mi esposa, pero ya en Turquía lo termine, Carrie no era nada para mi, no la amaba, solo fue un consuelo, ni siquiera eso fue, mas bien fue mi error quise sentirme el hombre poderoso que soy y termine arruinando todo por una mujer que no es nada para mi y deberé cargar con eso todo el resto de mi vida. Llame a mi madre para reclamarle el hecho de haber sido una bruja para conmigo y contarle por sus medios que había engañado a mi esposa.
-Cariño, deberías de agradecérmelo, esa mujer no merece que sufras por ella, además no puedo creer que hayas terminado a la pobre de Carrie, ella si es mujer para ti-expreso mi madre fría como siempre, jamas quiso a mi mujer eso siempre fue evidente y yo jamas le tome asunto. -
-No quiero que vuelvas a hablar así de Cecil, tu jamás le diste ni siquiera una oportunidad en todos estos años no hiciste más que humillarla y restregarle en la cara que algún día la engañaría y yo el muy estúpido te di en el gusto, debes estar feliz de que me haya abandonado, pero juro que la encontrare y volveré a reconquistarla, es el amor de mi vida- dije seguro de mis palabras sin saber que me tomaría más tiempo del planeado encontrarla y recuperarla- madre deja de inmiscuirte en mis cosas, seguiré enviándote tu fidecomiso, pero olvídate de mí, de que tuviste un hijo, si tu no quieres aceptar al amor de mi vida, pues no tengo nada mas que hablar contigo.
-Pero hijito, Emilio como puedes decir esas cosas-respondió mi madre mientras le colgaba el teléfono.
Llame desesperado a los padres de Cecil, ellos no me dieron información alguna de su hija, de hecho se sirprendieron cuando les comente lo que ocurria y era claro que solo se dedicarian a insultarme y hacerme ver lo que ya sabía, era el peor esposo del mundo, no solo perdí a mi hijo, sino que también perdí a la mujer de mi vida y eso no me lo perdonaría jamás.
Se me ocurrió llamar a Analía quien me respondió de inmediato- que quieres cabrón, son las tres de la tarde estoy comiendo, pero apuesto a que estas buscando a tu increíble ex-esposa en estos momento, déjame decirte que no está aquí conmigo, decidió abandonarte porque la heriste y vas a tener que vivir con eso- respondió la castaña segura mientras masticaba algo-.
-Analía sé que eres su mejor amiga y antes de serlo de ella fuiste la mía, abogo a esa amistad si sabes algo por favor no dudes en decírmelo – comente desesperado-.
-Mira pendejo, esa mujer te amaba, todos lo sabíamos, pero engañarla con la plástica de Carrie que pensabas, que acaso no podías contener tu pene en tus pantalones, la muy perra la llamaba solo para contarle que se encontraba contigo incluso la llamo mientras tu jadeabas sobre ella, que quieres que te diga, lo hiciste perfecto querido -expreso molesta- y ahora quieres arreglar tus cagadas, seguro la plástica te quiere poner la soga al cuello y te diste cuenta que ni siquiera se sabe la tabla del dos porque digámoslo esa perra es más estúpida que una puerta… dios Emilio como caíste tan bajo…
-Analía ya lo sé y sé que merezco todo lo que me estás diciendo, pero estoy desesperado no sé qué hacer -susurre al teléfono con la voz entrecortada- ayúdame…
-Lo siento Emilio no sé nada, solo me llamo desesperada diciendo que se iba y que no la vería en un tiempo mientras ella intentaba sanarse. Tu deberías hacer lo mismo. Y si es que la amaste realmente firma esos papeles que sé que te dejo porque yo redacte el acta, y déjala ser feliz.
-No puedo, necesito hablar con ella, decirle que la amo que lo siento -exprese desesperado-.
-Demasiado tarde Emilio ya sabes que cuando Cecil decide algo ni el mismo dios la hace cambiar de parecer, tuviste miles de oportunidades, fueron meses de abandono para mi amiga, paso su embarazo sola mientras tú te revolcabas con tu amante, mientras tu mujer solo quería sentirse amada y ahora de buenas a primeras crees que todo se solucionara, mal amigo, lo hiciste muy mal. Sigue con tu vida Emilio que estés bien.
Y esa fue la última vez que Analía respondió a mis llamadas, sabía que Cecil estaba con ella por lo que algo de paz me entregaba a mi mente. Y fue así como pasé algunos meses… desesperado, deprimido, solo, que fuerte y poderosa puede llegar a ser una palabra tan corta... solo... así estaba y así me sentía, bebía noche y día, no conciliaba el sueño, me dolía ser el causante de mi propia desgracia y más aún me dolía haberla lastimado, como pude ser tan idiota, Cecil no se merecía nada de lo que le hice. Es tan cierto el dicho que no se valora lo que se tiene hasta que se pierde, pero también es muy cierto que no se puede llorar sobre la leche derramada, por lo que finalmente deje de buscarla y me prometí convertirme en un mejor hombre, esperanzado, pensé que si tal vez cambiaba de alguna manera y volvía a ser lo que fui en algún momento ella podría volver a mi… pero solo fueron falsas esperanzas por lo que me concentre de lleno en el trabajo, la empresa crecía constantemente y se me ocurrió unir alianzas con los italianos, la empresa L'IMPERO sonaba bastante bien, así que comencé a indagar y finalmente cerramos un trato con Laura su relacionadora pública. Ahora compartiríamos a Sabina, mi novia, a quien conocí en una pasarela de modas hace dos meses atrás, ella es bellísima pero la verdad de las cosas me recuerda tanto a Cecil que estoy con ella solo porque de alguna manera calma mi alma…nuestra relación va bien de hecho es muy considerada pero no creo poder amarla y me cuestiono constantemente si lo estoy haciendo bien o no…
Luego de un año me contacte con Analía, en una noche de borrachera moje los papeles del divorcio y bueno pensé que sería bueno firmarlos de una vez por todas, pero antes de hacerlo quería ver a Cecil a los ojos poder entender ¿porque ella no pelio por mi?, ¿porque se rindio?, ¿donde quedo esa mujer guerrera y decidida?, ¿porque nos dejo morir?que aunque las heridas ya no duelen como antes, necesito respuestas y si debo firmar el divorcio al menos quiero verla a los ojos una ultima vez, esa sería mi única condición…