Capítulo 15

1112 Palabras
SEÑOR M Narrador Omnisciente ***************** Luego de Anne quedara inconsciente en la acera peatonal a raíz de los altos niveles de dolor que experimentaba su aún no recuperado cuerpo, llego la ayuda que había prometido la voz en su cabeza, no faltando a su palabra le presento a su héroe o a su villano... Tomándola en brazos la subió a su camioneta y la llevo a su clínica para que obtuviera la mejor atención médica de la ciudad. Él no podía dejar de preguntarse como fue que ella, su linda princesa llego a ese estado, cuando llego al lugar se encontró con una escena escalofriante, no se parecía en nada a lo que podría haber visto a lo largo de su vida en el mundo donde pertenecía, pero por el simple hecho de ser ella su mundo se tambaleaba. Anne se encontraba en la acera peatonal a una calle de su casa solo alumbrada por la luz de un poste, sus manos estaban sobre su cabeza, su cara estaba tenida de rojo con marcas secas de lo que en algún momento fueron lágrimas, una de sus muñecas se encontraba muy inflamada y ligeramente morada, en un lado de su frente se podía apreciar un golpe, su ropa estaba sucia, a su lado se encontraba una mochila y una maleta, su cuerpo inerte daba la sensación de abandonó, sensación que por primera vez logro estremecer su frío corazón. ****************** Maximiliano se encontraba en la habitación donde estaba tendido el cuerpo inerte aún en estado de inconsciencia de Anne, le dolía verla así, había intentado con todos los medios que conocía que despertara, hacer sanar su cuerpo, pero había sido algo imposible para él; solo debería esperar que los mejores médicos la pudieran ayudar... Estaba sumergido en sus pensamientos por lo que no se percato que habían entrado a la habitación. -Señor... Una voz femenina irrumpe el inmaculado silencio que envuelve el ambiente de la habitación e interrumpe los pensamientos y recuerdos de Maximiliano, él recupera la compostura en segundo girándose para toparse con la Doctora Martellini que se encarga de la salud Anne en estos momentos. -¿Cómo se encuentra ella?... Pregunta con su usual tono de voz frío y el rostro neutro. -Estará bien, tuvo mucha suerte que usted la encontrara a tiempo… Comenta la doctora con tono amigable. -Así es... Responde aún más cortante, nunca se ha caracterizado por dar explicaciones. -¿Quiere que llamemos a los familiares?. Pregunta la doctora para cambiar de tema, al darse cuenta de que él no quiere revivir ese momento. -Aún no, es mejor esperar que despierte. -¿Ya están los resultados de los exámenes?. -Estarán listos dentro de una hora aproximadamente… Nos llego el historial médico del otro hospital donde estuvo hace poco, en cuanto estén los resultados haré las comparaciones necesarias, le estaré informando. Dice la doctora en tono profesional. -Comprendo, estaré esperando su informe detallado… -Por favor me notifica de inmediato y recuerde guardar discreción. -Me quedaré aquí hasta que ella despierte. Comenta en tono gélido sin demostrar nada más que control absoluto. -Perfecto, señor M. Dice la doctora en tono profesional. -Señorita Martellini, no quiero tener que recordarle que requiero que se mantenga en discreción todo lo concerniente a la señorita Witson, eso incluye sus visitas, nadie más que yo debo conocer sus avances; ¿entendido?. Su tono es tan frío como un glaciar. -Claro, Señor M, no hay problema. Dice la doctora en tono bajo, sabe que no puede contradecirlo. -Gracias… Dice sin más... La doctora procede a salir de la habitación, dejando a Maximiliano solo con sus pensamientos; sin poder dejar de observar a Anne que continúa inconsciente o al menos es lo que él piensa. ******************* -Mami… Mami, ¿Dónde estás?... -¿Por qué no estás conmigo? Dice la pequeña con voz dulce mientras por sus mejillas corren algunas lágrimas. -Tengo frío, y mucha hambre… mamá salió y no ha regresado… solo vivo con ella y tengo miedo, no quiero estar sola no me gusta estar sola, me da miedo... -Tengo miedo de continuar viendo esas cosas, esas personas me asustan vienen cuando mami no está. -Mami, ven pronto… Estoy escondida bajo mi pequeña cama porque mamá dijo que la esperara aquí, que tenía que solucionar unas cosas… pero ya tiene mucho tiempo que se fue, aquí está oscuro, y yo tengo mucho miedo… No me gusta la oscuridad, pero mamá no lo sabe… no soy capaz de decirle por qué ella tiene sus propios problemas, y yo soy uno de ellos. Sé que ella estaría mejor si no tuviera que ocuparse de mí, yo la quiero mucho pero ella a mí no. ************* Mientras Maximiliano está sentado en el sofá al frente de la cama donde se encuentra acostada Anne, no la ha perdido de vista en ningún momento memorizando sus facciones, observa cada detalle de su rostro confirmando que la hermosura que veía en sus sueños se queda corta ante la belleza que tiene cuando la vez en persona, sin contar la gran sensación que trasmite el cuerpo de ella cuando él se acerca; Y ni que decir de como reacciona su propio cuerpo ante ella. Al obsérvala fijamente se percata de los movimientos del cuerpo de ella, son involuntarios, rígidos, por lo que él se levanta del sillón y se acerca; Pasa su mano por su frente cerrando sus ojos, se da cuenta de que está teniendo una pesadilla por eso los movimientos de su cuerpo, nota que su cuerpo siente miedo, se concentra un poco más para descubrir la causa de ese sentimiento… Se queda perplejo al darse cuenta de que está enfrentando un miedo de manera directa, le causa intriga saber que le teme a la oscuridad, quisiera descubrir el trasfondo de dicho temor... Para él ella es un gran enigma, una belleza llena de misterio que lo atrae tanto como la luz a la polilla, aunque hace muchos años le fue revelado el gran destino que le esperaba junto a ella, jamás imagino la magnitud de las emociones, sentimientos, sensaciones, e incertidumbre que ella podría causarle; Sin embargo, estaba muy feliz de haberla encontrado, de iniciar un camino con su alma gemela, con su llama gemela... Era consiente de todo lo que implicaba haberla encontrado, sabía que el despertar de ella había llegado esa era la verdadera razón de los últimos acontecimientos que había sufrido su amor. Por mucho que le doliera no podía evitarle el sufrimiento, ni las lágrimas que derramaría, más estaría a su lado para protegerla, guiarla y cuidarla por sobre todas las cosas, ese era su destino, su misión y con orgullo lo aceptaba.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR