Un café inesperado

540 Palabras
Diedrik se aproximaba y Shel no tenía donde esconder su rostro colorado -¡Diedri! -Balbuceo Shel sin terminar de pronunciar la última letra de su nombre. -Hola, tu mensaje llegó en el momento exacto en el que entraba a la gasolinera a unas cuadras de aquí, así que, como no quisiste verme hoy, decidí sorprenderte antes de ir a la cena- Dijo mientras se sentaba en la silla que quedaba vacía. - Debes ser Paola, soy Diedrik, un placer conocerte. - Qué... cómo... es decir...- Tartamudeaba Shel sin poder salir del asombro -Tranquila, solo pasé a saludar, aunque aún estas a tiempo de aceptar ir a la cena conmigo. -Amiga, anda!- Dijo eufórica Paola, sin ocultar ni un poquito su emoción -Pagamos la cuenta y yo me voy en un taxi, no te preocupes. -No, por favor. Podemos llevarte nosotros- Se adelantó en responder Diedrik. Tenía de su parte a la mejor amiga, jugada ganadora, pensó. - No estoy vestida para la ocasión, pero gracias Pao, por la oferta- Dijo Shel, lanzando una mirada asesina a su amiga. -Estas muy linda- Intervino Diedrik -Gracias por el cumplido. Linda si, pero no es la ropa adecuada, y ambos lo sabemos-Pero que rayos! Su amiga, en vez de apoyarla a ella, seguía insistiendo en que se fuera con aquel desconocido- Además, aún no terminó mi café, por cierto ¿quieres acompañarnos con uno? -No, muchas gracias. Realmente voy con demora a la cena, pero no quise desaprovechar la oportunidad de pasar a sorprenderte, y creo que lo conseguí-Diedrik río mentalmente, la había puesto nerviosa, ella demostró ser una dama, y el sabía hasta donde jalar la cuerda sin quebrarla, era momento de irse- Ya quiero que sea mañana, paso por ti a las cuatro, no olvides enviarme tu dirección.-Dijo sonriendo mientras se levantaba de la silla, rodeó la mesa, dejó un beso en la mejilla aún colorada de Shel y se fue -¡Oh... por... Dios!- Dijo Paola tres veces seguidas, antes de que la mente de ninguna pueda funcionar con normalidad otra vez. -Pero ¿en qué estabas pensando?- Reprendió Shel a su amiga- No pensaste que había alguna razón por la que yo no quería ir con el ahora? -¡Pero, amiga! ¡hizo algo lindo!, te sorprendió, y es simpático, es super alto, ojos claros, cabello entre rubio y pelirrojo, es tal cual el tipo de hombre que te gusta -Si claro, y tu no pudiste disimular ni un poco, ¡que vergüenza! -Pese a todo había sido un gesto bonito, que dejo una marca en su corazón y aún cuando se resistía a aceptarlo frente a su amiga, hasta la insistencia en que lo acompañara a la cena, le gustó. Un par de horas después, Diedrik mando un mensaje -Me gusto verte sonrojar. Hubiera sido muy grato tener tu compañía esta noche, Paola me cayó muy bien, dile que le agradezco el apoyo jaja -Voy a matarla, pero debo admitir que fue una sorpresa muy linda tu aparición, que tengas un buen descanso, mañana te envío la ubicación. Pese a todo pronóstico, la madurez, sencillez pero sobretodo educación de Shel, dejó gratamente sorprendido a Diedrik, pensó unos minutos en ella, antes de irse a dormir.
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