El ambiente en la habitación estaba tenso mientras Becca guardaba sus pertenencias en una caja que había encontrado. Cuando habían terminado de tener sexo, lo había apartado y se había cambiado sin decirle nada. Lágrimas silenciosas resbalaban por sus mejillas, reflejando la mezcla de dolor y decepción que sentía en ese momento mientras no podía dejar de temblar aún por la noticia y el shock. Greg la observaba con pesar, consciente de que había cometido un error que amenazaba con separarlos. Posiblemente el error más grande de su vida. — Becca, por favor, entiende. Yo... — comenzó Greg, pero ella lo interrumpió con un gesto de la mano. — No quiero escuchar más mentiras, Greg. No puedo creer que me hayas ocultado esto durante tanto tiempo ¿Cómo pudiste? — Becca se esforzaba por mantener

