Cassandra entrecerró los ojos al escuchar la voz de Fabián, tenerlo ahí era insoportable. Tanto Lauro como Carlos lucían desconcertados al ver la reacción tanto de Fabián como de Cassandra quien inmediatamente echó a andar hacia la salida. Estaba hiperventilando y le temblaban las manos de manera violenta. Fabián no podía creer que esa hermosa mujer fuese su Cassandra, el amor de su vida. “Pero que estupido soy”. Pensó Fab mientras intentaba darle alcance. - Cassandra ¡ESPERA! Dame un momento, déjame explicarte todo… Por favor te lo suplico, sólo dame una oportunidad de… Le rogó él, pero Cassandra se giró con agresividad. - ¿Darte un oportunidad?… Yo te dije que yo nunca doy segundas oportunidades. Déjame en paz Fabián Bayod. No quiero volver a saber de ti jamás en mi vida. Le dij

