Fabián desvió la mirada hacia los enormes pinos y eucaliptos que se mecían delicadamente a causa del viento, se sentía incómodo. Estaba molesto con Mau por haberle omitido deliberadamente la primicia de que Cassandra se encontraba en aquel sitio; si de por si ya era demasiado malo que está le odiase, más malo era aún que la misma pensara que él estaba coludido con aquel grupito de malos amigos. Frustrado suspiró por lo bajo y se cruzó de brazos, encimismandose cada vez más. Entonces escuchó unos pasos acercarse por el porche, que gracias a la madera pudo notar que los pasos eran de Camilo. Aún no dependía de su mirada para seguir alerta ante ruidos y olores. Su amigo se dejó caer con poca gracia en la silla contigua y se le quedó viendo entrecerrando los ojos ligeramente de manera inq

