Nolan
Durante este viaje me he sentido de la mejor a pesar de que extraño Lucía, es bueno de vez en cuando despejar la mente.
Gracias a mi padre, me hicieron salir de allá por unos días,tomar un descanso y alejarme no significa que ahora la ame menos, solo que a veces es bueno pensar a solas.
No es fácil tener esa distancia y no hablo de una distancia de kilómetros, sino una donde estamos cerca y a la vez lejos donde solamente a través de una ventana podemos mirarnos de vez en cuando, la única ventaja que tenemos es que estamos en el mismo instituto.
Lamentablemente eso no va a durar mucho porque yo me graduare pronto y después de eso será muy difícil vermos, aparte, que también comenzaré la universidad y eso será aún más difícil pero el amor lo puede todo y sé que estar juntos es un reto que estoy dispuesto a tener.
Llega la hora de que volvamos al hotel a descansar un poco.
Estar aquí, en una playa sentado con mis padres en la orilla del mar frente a un atardecer hermoso que me llena de paz que me devuelve la armonía a toda mi alma.
Sus colores me cautivan y ver el sol ocultarse es la mejor obra de arte creada.
—Hijo vamos es hora de que regresemos a cenar y luego Descansar un poco. Quisiera saber cómo sigue tu tía, A pesar de que estamos lejos me gusta siempre estar pendiente de ella— dice mi padre levantándose de la arena.
— Sí tienes razón, debemos saber como ella sigue y si es necesario ayudarla con algo, tu abuelita no la ha tenido fácil, debe cuidarla casi todo el tiempo debido a que el esposo de ella está trabajando para darle lo mejor en medicamentos y tratamientos. — Dice mi madre mientras mi papá le ayude a levantarse.
— Okay está bien vámonos muero de hambre.— digo mientras ellos hablan
Nos dirigimos hacia el hotel que queda a tan solo unos 10-15 metros de donde estamos, no es muy lejos pero tengo el tiempo suficiente para pensar y analizar a medida que avanzo.
Observó la belleza de los caracoles en la arena, de los arbustos, incluso de las piscinas de los otros hoteles, ya que muchos están abiertos hacia la playa, llegamos a recepción, mostramos nuestros brazaletes y nos dirigimos al ascensor para subir a nuestra habitación.
¿Cómo sería si en un futuro estuviéramos Lucía y yo en este mismo lugar compartiendo solos?
De solo imaginarlo es muy emocionante, pero la realidad de mi vida es otra y eso hace caer cualquier ilusión, trato de ser fuerte pero a veces parece imposible.
Llegamos a la habitación, ellos se acuestan en su cuarto y yo me quedo en la sala prendo el televisor para ver una película, cuando de la nada, sale mi padre con los ojos llenos de Lágrimas con una tristeza tan grande que la transmitía con el solo hecho de estar presente frente a mí, la preocupación comenzó ¿qué habrá pasado? no paraba de preguntarme pero no me atrevo a decirle nada.
Se acerca, se sienta a mi lado, justo en el mueble donde estoy.
— Apaga un momento el televisor hijo. Necesitamos hablar sobre algo delicado— dice el sollozando tratando de secar las lágrimas de su rostro pero la frustración y la impotencia se ve y mi abrumación y mi curiosidad aumentan.
— ¿Qué pasó papá dime? ya me tienes asustado por favor — contestó alarmado.
— Tu tía acaba de fallecer, se encontraba en casa de tu abuela con María, tu prima, ella la estaba atendiendo y de repente dejó de respirar y ella estaba luchando por tomar aire inhalando, pero cuando llegó la ambulancia para buscarla ya era muy tarde.... ya su corazón no latía
— ¿Cuando te dijeron eso?— pregunto ya desesperado.
— Me dijeron que pasó hace una hora, lo lamento tanto hijo.
En ese momento nos quedamos en silencio...
El sollozar es lo único que puede escuchar entre nosotros nadie podrá entender nunca el dolor que deja un ser querido cuándo se va, la ausencia y el hecho de pensar que nunca más lo volveremos a ver es lo que más duele, solamente recuerdos...
Me dirijo al cuarto, donde yo duermo.
La habitación de Hotel cuenta con dos cuartos, así que me tiro al suelo y me colocó de rodillas.
No hay Consuelo mi corazón en este momento, siento que me destrozó por dentro no tengo fuerzas ni ganas de escribirle a Luci para decirle lo que ha pasado.
Supongo que sus padres se enteraran y le dirán a ella la verdad Ahora no tengo mente para nada solamente para llorar desahogarme esperar que mi mente asimile todo lo que está pasando mis padres Por otra parte se ven bastante mal me preocupo un poco mi abuela hay que ser fuerte por ella no queremos que esto la destroza tanto de que se olvide que tiene otros hijos que tiene nietos y familia sabemos que esto duele sobre todo a mi.
Comienzo a empacar todas mis cosas en la maleta, asumo que nos iremos de una vez.
Tengo todo listo y salgo
— ¿papá ya nos vamos? — pregunto al vernos
— Sí hijo ya nos iremos ¿tienes todo listo?
— Si papá.
No nos dirigimos ni una sola palabra aparte de eso y salimos rápidamente al estacionamiento para subirnos a nuestro auto y comenzar el trayecto más horrible que puede haber... regresar a la casa para el entierro de mi amada tía, su hermana y madre de un pequeño niño, Samuel ahora quedará solo, él no es consciente de lo que está pasando en su inocencia de seguro pensará que su mamá está durmiendo pero para nosotros es una partida.
Llegamos directamente a casa de mi abuela.
Nos bajamos corriendo del auto, entramos y ahí estaba ella... mi abuela tirado en el suelo desconsolada mis tíos la sostienen de los brazos, mi prima por otra parte, esta sentada en el mueble de la sala, llorando sin decir nada mi tía Heileen de pie en la cocina llorando pero se tranquiliza por ratos tranquiliza mientras hace el café, Mi papá llegó abrazando a mi abuela y yo decido acercarme a mi prima.
— ¿Nuestra tía Dónde está? — pregunto
— Ya se la llevaron al hospital, estará enla morgue y mañana será el velorio aquí para luego el entierro, no nos dará mucho tiempo con ella debido a que como estaba enferma, su estado de descomposición será más rápido... No puedo creer que tengo que decir algo así de una persona que antes era tan importante para mí y hoy simplemente es solo un cuerpo— dice mi prima entre lágrimas.
Me siento a su lado y la abrazo, sabíamos que esto podía pasar pero teníamos fé en que Dios iba a ser un milagro, sin embargo, hay que seguir creyendo en Dios, él nos dará la fortaleza para superar este dolor, no lo puedo culpar, todo en esta vida pasa de manera inesperada.
Mi tía tuvo mucha fe en Dios, si el realmente existe, entonces ella está en un lugar mucho mejor de lo que estaría en estos momentos, ya no hay dolor, ni llanto, ni maldad.
ahora debemos luchar porque Samuel tenga una infancia y un crecimiento feliz, lastima que con los años olvidará a su madre.
Uno nunca sabe lugar ni la hora en que nos despediremos de este mundo, esto nos enseña a valorar cada instante, cada abrazo cada beso, cada caricia, incluso cada conversación con nuestros seres queridos.
Mi tía fue una gran amiga cuando se quedó aquí conmigo por días, me sorprendía sus consejos, sus experiencias, todo lo que había vivido, le tocó pasar cosas muy duras, siendo ella un alma tan buena.
En estos momentos no hay palabras entre todos los que estamos presentes... es difícil hablar.
Probablemente, cuando llegue la noche, nos reuniremos en familia, y hablaremos de ella, de todo lo bueno que hizo y de cómo marcó nuestras vidas de manera especial.
Pasan las horas y se sienten como segundos, vemos que llega mi tía Heileen junto con el ataúd, donde ya está preparado el cuerpo.
Llegan, acomodando la sala colocan flores alrededor y ahí en el medio a las costados del ataúd ponen velan enormes y más flores.
Es horrible esta situación, uno se queda sin palabras, varios vecinos vienen pero yo no tengo ganas de estar aquí... así que solo me dirijo a una de las habitaciones de la casa y me quedó encerrado
Cada quien tiene su manera de expresar el dolor o desahogarse, la mía es estando a solas.
Llega el pastor de la iglesia donde nos congregamos, debio decirle alguien de la familia, entra y empieza a darle el pésame a todos, lo escucho desde la habitación, debo salir, siempre es bueno escuchar lo que sea que tenga que decir.
— Dios te bendiga nolan lamento tanto su perdida. — dice él al verme
— Amén pastor —estrecho su mano
Se dirige al centro y en voz alta comienza a hablar
— Le pido por favor que nos vaymos un momento al jardín, para compartir unas palabras acerca de nuestra hermosa y amada Helianta.
Todos de manera ordenada se llevaron sillas y nos sentamos en el jardín.
— Señores lamento mucho su pérdida. Le pedimos a Dios que le dé fortaleza a cada uno de ustedes para sobrellevar este gran dolor sabemos que Jesús bueno y ahora está en un lugar mejor dónde no hay llanto ni crujir de dientes como esta escrito en su palabra.
Helianta era una gran persona, era muy dulce, colaboradora, fiel al Señor. Fue una gran amiga y una gran madre, se tuvo que ir tan pronto de esta tierra pero todo en este mundo está sujeto bajo la voluntad de Dios.— dice mientras se encuentra en el medio del jardín.
Mientras él sigue hablando yo lo ignoro, la verdad sus palabras no me consuelan en nada, prestarle atención es lo menos qué puedo hacer en estos momentos, así que me dirijo de nuevo a mi habitación y me acuesto en la cama... llorar es lo único que puede calmar este dolor que siento dentro de mi.
Quisiera haber estado hasta su último minuto de vida, haber compartido con ella un poco más, pero ya es tarde no hay vuelta atrás...
No lo volveré a ver nunca más, no la volveré a abrazar ni a verla sonreír, lo único que me puede quedar para siempre, son los recuerdos de ella.
Conservaré toda mi vida cada consejo que ella me ha dado, porque han sido valiosos para mí, cada palabra de motivación, cada frase, siempre va a ser una de las tías más importante para mí y aunque hoy no está, hay que seguir adelante y sobre todo hay que ayudar a su hijo Samuel, el queda sin su madre queda al descubierto, sigue con su su padre pero nunca va a ser lo mismo... debemos ser fuerte.
8 días después.
Lucía.
Hace días que no sé nada de Nolan, no hemos hablado desde que su tía falleció, se ha mantenido encerrado en su habitación, y no me contesta su celular, si no fuera por eso me que Esmi estuvo en todo tiempo durante el velorio y el entierro, no sabría nada de él, ella a veces va a visitarlo pero él no le dice nada y la verdad me hace mucha falta quisiera estar con él en estos momentos pero debo comprender que no es algo fácil.
Nuestros encuentros se suspenderán por todo este tiemp, hasta una próxima ocasión que se presente y que él se encuentre mejor, yo pensaré mucho en el durante este tiempo y a lo mejor él no piensa en mí, pero sería inmaduro de mi parte si no le doy su espacio.
Me digo a mi misma—Todo va a estar bien Lucía—o eso quería creer.
Después de todo, el perder a un ser querido es un impacto emocional, digamos que cuando ese alguien ya no está. Significa que no lo volverás a ver hasta después de la muerte.