capítulo 25

1336 Palabras
15 días después... Llegó el tiempo de otra salida a escondidas, ha pasado unos días y aunque parece poco, para dos personas que se aman es muchísimo tiempo, se cuentan las horas, los minutos, los segundos en que no estamos juntos. Esmi se ha encargado de que nos veamos, supuestamente hoy habrá una reunión en mi casa y como excusa saldremos a comprar algo, a dos cuadras de aquí hay un parque y a la vez hay una tienda en el frente, así que podemos aprovechar esa esquina. Ya estoy lista y a la vez estoy nerviosa, porque sé que lo voy a ver ¿se habrá cortado el cabello? ¿se verá más alto que antes? quizás ya no crece más, pero es tanto el tiempo que ha pasado que ya olvide hasta por donde le llegó a él en estatura. Escucho que suena el timbre abajo y corro rápidamente hacia la entrada. Abro y es Esmi y algunas amigas — Hola chicas sean bienvenidas a mi humilde de morada— dije y la dirigo con mi mano para hacerlas pasar. — Muchas gracias qué linda es tu casa— dice una de ellas que se llama Thalía. — Un gusto conocerlas, pasen adelante vamos a sentarnos en la sala. Se acomodan y mi madre baja para saludarlas. — Hola chicas, bienvenidas a mi hogar ¿quieren algo de jugo? — pregunta ella amablemente — ¡Si! — responden todas responden en armonía. Mi madre comienza a servirle el jugo, Esmi y yo aprovechamos el momento. — Mami iremos un momento a a la tienda a comprar algo de bebida y un poco más de papas fritas para compartir con ellas, no tardamos— dije mientras tomaba el brazo de esmi. — Okay hija no se tarden mucho, recuerden que ya están aquí, no pueden quedar solas tanto tiempo, después cual es la gracia de que ellas estén si ustedes no aparecen para compartir, — responde mi madre — No se preocupe señora no tardaremos mucho.— dice Esmi Vemos que ella sonríe tranquilamente Al momento de servir a las chicas y aprovechamos nosotros de salir. En el camino iba un poco nerviosa. Mi corazón se aceleraba a todo dar pensando en que estaba a nada de solo verlo, de poder abrazarlo una vez más después de tanto tiempo, de poder sentir el aroma de su perfume y la suavidad de su piel por una vez más. — Tranquila las manos te están sudando, solamente iremos a la tienda casualmente. Lo bueno es que él va a estar ahí esperando — dice Esmi a carcajadas pero a la vez muy feliz porque nos está ayudando. Cruzamos la calle y seguimos derecho y entras tanto debamos tomadas de la mano muy unida y a la vez feliz Cuándo llegó a la esquina me siento algo ansiosa porque no lo veo. Esmi me tapa los ojos y yo solamente comienzo a reírme, es tan emocionante que haga esto. Cuando me quita las manos de mi vista... Leo veo justo frente a mi, con una caja de chocolates y siento el rico aroma de su perfume. Nos abrazamos y sentí que podía morir en sus brazos. — Te he extrañado tanto mi vida — dice el mirándome a los ojos — Yo te he extrañado más mi amor — respondo al ver su rostro mientras el acaricia con tus manos mi cara. — ¿Qué te han dicho tus padres desde todo lo que ha pasado?— pregunta — La verdad no me han tocado más el tema, aún no me devuelven el teléfono pero mi madre sigue indiferente con con nosotras y te soy sincera en este tiempo me he dado cuenta que ella está equivocada, exagera mucho todo. — — Tienes razón, tu madre exagera un poco, pero me imagino que lo hace por cuidarla, sin embargo, mi mamá sigue bastante molesta por la manera en que llegó a la casa pero la entemdio, decía que si tuviera una hija sería igual. Quiero que mi tía Helianra nos ayude, el detalle es que últimamente se ha sentido bastante delicada de salud y esta de reposo en casa de mi abuela. Pero ella se sienta mejor le diré que venga e intervenga por nosotros a las casas y así nos ayude más que ¿te parece esa idea mi vida?— dice el, y su propuesta me gusta. — ¡Me parece excelente mi amor!. Espero que lo podamos hacer. Bueno amor, es tarde y no queremos que sospechen por durar más de la cuenta, además, a dos calles tenemos que regresar y deberemos correr para que ella no se den cuenta que tardamos mucho. — Ella tiene razón amigo, después hablamos y yo te cuento bien todo o vemos y cuadro una ida a la casa y ahí se pueden ver más tranquilo, cuando ella tenga un poco más de libertad porque aún sigue castigada y de manera que tratamos de que la reunión fuera en mi casa pero debido a su castigo fue en su casa, su madre anda desconfiando por completo de ella— dice Esmi en medio de nosotros. —Te amo mucho mi amor. Está bien ya deben irse pero antes dame un abrazo— dice y me da un beso con aquello intensidad que extrañaba tanto sentir su calor cerca de mí y cada día estoy más feliz al saber de que él es parte de mi vida y que aunque sea piensa en mí a diario. Termina de besarme y abrazarme y me dirijo rápidamente a la tienda a comprar, agarramos todo, lo metimos una bolsa y nos fuimos. Mientras, Nolan se dirigia por otro camino, para luego llegar a la casa de Kelvin que queda muy cerca de ahí. Nos despedimos a la distancia con simplemente agitar nuestras manos, pero la nostalgia que sentía mi corazón al momento de ver eso, se me quisieron salir las lágrimas pero trato de ser fuerte, porque sabía que tenía que llegar a mi casa y mi madre no podía sospechar en ese momento de que yo estaba triste tenía que verme feliz. —Lucía no llores, vamos todo va a estar bien, Ni que estuviera muerto—dice Esmi al ver mi cara por eso. —Gracias de verdad gracias. Sí está bien Espero que pronto nos podamos volver a ver... por ahora ¡vamos a correr! no quiero que lleguemos a casa de mi mamá y pregunté por qué tardamos tanto. Aceleramos el paso a más no poder, unos metros antes de llegar a la casa nos secamos un poco el sudor para que no se diera cuenta que estábamos corriendo. Entramos a la casa, mi madre se encuentra en en su habitación, nos sentamos con las chicas y compartimos el resto de la tarde hasta que se hizo la noche hora de que ella se fueran —Chicas due divertido compartir con ustedes, espero una próxima y que sea en casa de una de ustedes — digo con una gran sonrisa — Gracias a ti por invitarnos— responde Thalía Nos abrazamos entre todas y nos vamos para la salida de mi casa para despedirnos, varios padres de ellas vienen a buscarlas, otras como son mayores se van en su auto. Entró a mi casa y solo pienso en la salida que tuve hace un momento no podía creerlo. Parece un que fue sueño del cual no quería despertar ese instante en que lo vi y el brillo de sus ojos me cautivo como si fuera la primera vez. El estar enamorado hace que uno se vuelva poético, incluso cuando sientes que no tienes nada que decir. Creo que mientras haya un obstáculo para vernos, se vuelve más intensa nuestra relación Pero bueno, es momento de que vaya a mi cuarto, tomo una ducha y me acuesto a solo disfrutar la sensación de su beso que aún sigue mis labios... El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR