Lucía. Ahí estaba yo, parada frente a él. Nolan seguía de rodillas rogándome intentarlo, pero entonces recordé que eligió a esa chica universitaria. Sea o no fuese algo de él, la eligió a pesar de todo. No valoró el hecho de que estuve desde antes y no salió a buscarme, todo estaba vuelto un desastre. Y comenzó a llorar,—Piénsalo mejor, sé que podemos hacer algo. ¡Sé que se aún se puede! Al parecer no era la única que no quería aceptarlo, pero no, no se podía. Era crear otra guerra la cual no tengo fuerzas de seguir luchando, estaba cansada de que me buscara cuando sentía que podía perderme. En lo personal, Alicia tenía razón en lo que me dijo, desde el día que mis padres se opusieron, debí verlo. Pero no lo vi, ya que ni yo misma quería hacerlo. Lo levanté del suelo, lo a

