Tapó mi boca cuando erupto. Mi vergüenza es grande, tipo mi rostro con mis manos con nervios. —Lo siento quedé muy llena .—Mi cara arder de la vergüenza. Eros y yo estamos en la cama, acostados mirandonos el uno al otro. Luego de la cena vino la ducha, aunque yo quería una ducha más ardiente, sin embargo mi cuerpo está cansado. —Me encanta que te abras así a mi, no temas cada cosa tuya para mí es un arte que amaré para la eternidad con locura.—Hago un puchero escondiendo mi rostro en su pecho. —Devuelvanme al Eros engreído, con cero sentimientos, que odiaba a Jan con todas sus fuerzas y su pasatiempo favorito era hacerle la vida imposible .—Ambos levantamos la vista mirando a Bella en la puerta de nuestro cuarto cruzada de brazos, con una sonrisa divertida. —Fuera .—Eros levanta una a

