Abro mis ojos aturdida, muevo mis vista borrosa e intento saber dónde me encuentro. Es en vano, los olores no son los mismos que los de mi manada: es agrio y frío. Jadeo y me coloco en posición fetal cuando mi cuerpo se despierta al sentir el duro y frío piso, con una mueca recuesto mi espalda en la pared de piedra. De acuerdo estoy en un calabazo ¿Cómo llegué aquí? Recuesto mi cabeza cerrando mis ojos. Maldición me deje atrapar estúpidamente, me río entre dientes, bajó la vista con mis cejas juntas por la confusión, levantó la bata un poco transparente que llevo y jadeo al ver un punto rojo casi volviéndose morado en mi piel, es como si me hubieran inyectado algo. ¿Cuánto tiempo estuve dormida? Escuchó pasos y mi cuerpo se tensa al reconocer los olores. —Vaya la perra volvió a jod

