Janelle Hale. Ruedo mis ojos con fastidio, sus chillidos, alaridos me tienen cansada, al borde de un colapsó, no lo soporto más, no debí obedecer a Eros y Ares, debí clavarle la flecha en la frente. —Si lo hacías muy probable nos iríamos a guerra con el reino de los vampiros, mi mestiza.—Sonrió como niña cuando me abraza por la espalda deja un beso en mi hombro para luego descansar su mentón allí. —Tienes razón, pero no sé calla .—Gruño hacia el calabazo—Es una maldita perra que no se calla— —¡Te puedo escuchar! —Grita y chilla al mismo tiempo. —Esa es la idea .—Ruedo mis ojos con fastidio. Por desgracia, yo soy la encargada de vigilarla en estos momentos. —Soy una invitada, hermana del próximo heredero al trono vampiro, soy la princesa, primera con su nombre deben tratarme con resp

